Tammy Santibáñez cuenta su experiencia. Estuvo, junto a su marido, en el suelo. La necesidad la llevó a vender todo lo que tenía, hasta las entretenciones de su hijo. Ahí se dio cuenta que los bloques de construcción se vendían como pan caliente. De allí, a ganar el Premio Impulso Chileno, hay toda una historia. Esta es.
En la reciente versión del Festival de la canción de Viña del Mar, la candidatura a rey y reina del certamen estuvo marcada por un rol social. Cada postulante apadrinó a dos emprendedores locales, lo que se tradujo en cuatro pymes beneficiadas. ¿Quieres saber cuáles? Te invitamos a revisar la nota.