Un nombre mal escogido puede impedir el registro de marca y hacerte perder tiempo y dinero. Expertos explican cómo evitar errores comunes y asegurar la protección de tu identidad comercial.
Recientemente, un connacional intentó inscribir el nombre de una estrella del Fútbol Club Barcelona bajo la clase 25, que regula productos como calcetines, polerones, chaquetas, zapatillas deportivas, entre otros. Sin embargo, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) rechazó la solicitud, argumentando que podría inducir a error o engaño sobre la procedencia o cualidad de los productos.
En su resolución, INAPI señaló que “habiéndose analizado el signo solicitado, tanto en sí mismo como en relación con las marcas anteriores registradas o solicitadas válidamente con anterioridad, se informa al solicitante que la marca pedida incurre en la causal de prohibición de registro establecida en el artículo 20, letra f) de la Ley de Propiedad Industrial”. Este caso pone en evidencia la importancia de elegir correctamente el nombre de un emprendimiento y conocer las regulaciones antes de intentar registrarlo.
El desafío de nombrar tu negocio
Elegir el nombre de un emprendimiento puede parecer una tarea sencilla, pero en realidad es un proceso clave que, de no hacerse correctamente, puede terminar en un costoso fracaso. Según el estudio de abogados Ruiz Salazar, una de las principales razones por las que el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) rechaza el registro de una marca es su similitud con otras ya registradas. La Ley de Propiedad Industrial establece que no pueden existir marcas similares fonética ni gráficamente para productos o servicios iguales o relacionados.
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Mariela Ruiz Salazar, Directora General del estudio de abogados, advierte: “Muchas veces el cambio de una sola letra hace que la marca no pueda ser protegida, y el emprendedor pierda toda la inversión realizada en la identidad de su negocio. Además, el proceso de registro dura aproximadamente cinco meses si no tiene inconvenientes”.
El riesgo de los nombres genéricos
Otro error común es elegir nombres demasiado descriptivos o genéricos, como “Constructora e Ingeniería Limitada”, lo que impide su protección legal. “Las marcas que simplemente describen el producto o servicio suelen ser rechazadas porque carecen de distintividad”, explica Ruiz Salazar. Agrega que, en muchos casos, los emprendedores buscan registrar nombres sin novedad y se topan con la negativa de INAPI por falta de diferenciación o porque el nombre ya está registrado.
“Recibimos muchas solicitudes diarias y en gran parte nuestra primera respuesta es que la marca no puede ser registrada por estas razones”, señala la abogada. Aunque existen otras causas de rechazo, la falta de originalidad y la similitud con marcas existentes son las más frecuentes.
Asesoría: la clave para evitar problemas
No contar con asesoramiento legal previo puede exponer a los emprendedores a conflictos con otras empresas y a la pérdida de tiempo y dinero en un registro inviable. Sin embargo, datos de INAPI muestran que entre 2017 y 2022 las disputas legales por propiedad industrial han disminuido de 2.492 a 1.544 casos, en parte gracias a una mayor información sobre el proceso.
Para evitar problemas, los expertos recomiendan realizar un informe de factibilidad antes de definir el nombre de la empresa. Este documento permite evaluar posibles riesgos y garantizar que el nombre de fantasía coincida con la marca comercial y el dominio web, logrando una identidad sólida.
“El informe de factibilidad no solo detecta conflictos con marcas ya existentes, sino que también permite planificar una estrategia de protección a futuro, pensando en la expansión del negocio. Es una inversión clave para la proyección comercial de cualquier emprendimiento”, concluye Ruiz Salazar.


