Es triste ver como los sistemas colapsan y colapsan. Estoy segura de que no solo es una máquina, hay equipos, diseños, desarrollo y lo más importante, personas detrás de cada colapso. No tiene que ver con quién es el responsable, en realidad, es el momento. Es ahora cuando los sistemas “no deben fallar” o, mejor dicho, cuando las decisiones se deben tomar con algo más que un discurso o solución rápida, necesitamos revisar e interesarnos más por el proceso cambio, debemos entender lo que no entendimos antes.