La Municipalidad de Viña del Mar impulsa la reconversión del emblemático Hotel O’Higgins en un distrito tecnocreativo que reunirá coworks, makerspace, laboratorios de medios y espacios culturales, con el fin de diversificar la economía local y potenciar el talento regional.
El icónico Hotel O’Higgins, inaugurado en 1936 y durante décadas símbolo de la vida social y cultural de Viña del Mar, inició oficialmente un proceso de transformación urbana que busca posicionarlo como uno de los centros tecnocreativos más relevantes del país. La iniciativa, impulsada por la Municipalidad de Viña del Mar y administrada por CorpoInnova, instalará en el edificio un espacio de innovación, tecnologías creativas, trabajo colaborativo, formación y activación cultural, abriendo un nuevo capítulo para uno de los hitos arquitectónicos más emblemáticos de la Región de Valparaíso.
La propuesta se inserta en una estrategia territorial más amplia que busca diversificar la base económica de la comuna, generar nuevos polos de emprendimiento y fortalecer la identidad creativa del territorio a través de programas permanentes, espacios de acceso comunitario y servicios especializados para emprendedores tecnocreativos.
Un nuevo destino para un edificio emblemático
El proyecto contempla que el hotel se convierta en un ecosistema tecnocreativo de alto impacto, orientado a incubar ideas, empresas y proyectos que mezclen tecnología, diseño, arte, cultura, videojuegos, audiovisual, música, IA y nuevas formas de producción digital.
La primera etapa —contemplada para 2026— incluye habilitar cerca de 2.000 m² con coworks, salas de innovación, un makerspace equipado para prototipado, talleres de robótica e impresión 3D, un laboratorio de medios digitales para testeo de productos y espacios comunes para exhibiciones, talleres y networking. El edificio también albergará actividades comunitarias, festivales, espacios formativos y programas de fortalecimiento creativo.
Paralelamente, se proyecta una agenda anual de actividades creativas y tecnológicas que incluirá residencias, ferias de industrias creativas, hackatones, sesiones de co-diseño, mentorías, eventos de innovación abierta y vitrinas para emprendimientos vinculados a la economía digital.
Hoy, el Hotel O’Higgins ya recibe a más de 2.000 personas por semana en talleres culturales gratuitos, clases de danza, música, artes visuales y actividades comunitarias. Con el nuevo modelo, estas actividades se integrarán a una programación permanente que combine cultura, ciencia, tecnología y desarrollo económico local.
Un impulso al ecosistema emprendedor y creativo regional
La transformación del Hotel O’Higgins representa una oportunidad estratégica para Viña del Mar: activar un distrito tecnocreativo que se conecte con universidades, CFT, empresas tecnológicas, organizaciones culturales y emprendimientos creativos emergentes. La ciudad, conocida por su identidad turística y cultural, comenzará a articular un nuevo perfil productivo basado en innovación, creatividad y economía digital.
El proyecto también contribuirá a retener talento joven, generando espacios reales para que estudiantes, desarrolladores, artistas, investigadores y emprendedores puedan crear, experimentar y validar proyectos sin necesidad de migrar hacia Santiago u otras grandes ciudades.
Además, se busca fomentar el desarrollo de servicios digitales, industrias culturales, contenido multimedia, soluciones tecnológicas para la ciudad, videojuegos, realidad aumentada y proyectos de inteligencia artificial aplicada a sectores estratégicos como turismo, educación, gestión patrimonial y cultura.
Este enfoque coincide con la tendencia internacional de convertir edificios patrimoniales en polos de innovación, combinando revitalización urbana, reactivación cultural y dinamización económica.
Retos y oportunidades para la ciudad
La reconversión del hotel presenta oportunidades significativas: reactivar el centro de Viña del Mar, impulsar nuevos empleos creativos, dinamizar cadenas productivas locales y generar un espacio de encuentro entre tecnología, cultura y comunidad.
Para consolidar el proyecto, uno de los desafíos principales será asegurar un modelo de gestión sostenible que permita la operación constante del espacio, así como una articulación sólida con el ecosistema regional de innovación y emprendimiento. Se apunta a una gobernanza colaborativa, donde academia, instituciones públicas, empresas, sociedad civil y emprendedores sean actores activos en el diseño del hub.
CorpoInnova ha señalado que la hoja de ruta contempla tres etapas: habilitación inicial y puesta en marcha del hub (2026), ampliación de servicios y modernización urbana del entorno hasta 2030, y posicionamiento internacional de Viña del Mar como polo tecnocreativo hacia 2035-2040.
Esta nota forma parte del seguimiento de La Quinta Emprende a las iniciativas que impulsan la innovación, la creatividad y la transformación urbana regional en la Región de Valparaíso.
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