Con el propósito de avanzar hacia una industria alimentaria más eficiente, sustentable y con menor impacto ambiental, la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile) y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo (ASCC) firmaron el primer Acuerdo de Producción Limpia (APL) enfocado en la reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos (PDA) en el país.
Se trata de una alianza pionera que convoca a empresas productoras, gremios, organismos públicos, universidades y organizaciones sociales para medir, prevenir y valorizar los residuos alimentarios en toda la cadena de producción, desde la obtención de materias primas hasta el consumo final.
La iniciativa se enmarca en un contexto global alarmante: según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), entre el 20% y el 45% de los alimentos producidos se pierden o desperdician, generando el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. En Chile, la cifra asciende a 1,6 millones de toneladas al año, equivalentes al 20% de los alimentos disponibles para consumo humano.
Un acuerdo para pasar del diagnóstico a la acción
El nuevo APL busca impulsar una producción más circular, responsable y competitiva, fortaleciendo la eficiencia de la industria y aportando a las metas climáticas del país.
“Esta herramienta nos permitirá pasar del diagnóstico a la acción. La industria contará con información concreta sobre dónde y cómo se pierden los alimentos en la cadena productiva, lo que nos dará la base para implementar mejoras reales: desde innovación tecnológica y procesos más eficientes, hasta nuevas formas de valorización y donación”, destacó Gonzalo Uriarte, presidente de AB Chile.
El acuerdo incorpora la participación de Ministerio del Medio Ambiente, ODEPA, CENEM, Red de Alimentos, Fundación UC Davis Chile, Global Methane Hub y la Universidad del Desarrollo, quienes aportarán asistencia técnica y acompañamiento en la implementación de metas y acciones.
“En Chile se generan más de 1,6 millones de toneladas de pérdidas y desperdicios de alimentos al año, lo que equivale a cerca del 20% de los alimentos disponibles. Detrás de cada tonelada perdida hay recursos naturales, trabajo humano y energía invertida que no cumplieron su propósito. Reducir estas pérdidas no solo es una necesidad ambiental o económica, sino también un imperativo ético y social”, afirmó Ximena Ruz, directora ejecutiva de la ASCC.
Hacia una industria alimentaria más circular
El APL contempla la implementación de una metodología estandarizada para cuantificar y caracterizar las pérdidas en toda la cadena productiva, junto con la promoción de acciones de prevención, reducción y valorización de subproductos.
Además, se establecerán alianzas con organizaciones sociales para redistribuir excedentes y facilitar la donación de alimentos aptos para el consumo humano, al tiempo que se fomentan prácticas de upcycling y modelos de economía circular.
El acuerdo también medirá los impactos ambientales asociados, como la reducción de emisiones de metano (CH₄) y otros gases de efecto invernadero, en línea con los compromisos de la Estrategia Nacional para Prevenir y Reducir las Pérdidas y Desperdicios de Alimentos al 2040 (ENPDA) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 12.3 de la Agenda 2030.
Un compromiso compartido
Durante la ceremonia de firma, representantes de organismos internacionales valoraron el liderazgo del sector privado en este desafío.
“Desde FAO Chile queremos agradecer a la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático por la invitación a ser parte del comité coordinador de este APL que marca un hito relevante en el país. Felicitamos a AB Chile por liderar el desafío con convicción, demostrando que el rol del sector privado es clave en esta agenda. Esperamos que este acuerdo sea una inspiración para que más empresas se sumen al compromiso en Chile”, señaló Dulclair Sternadt, oficial de Alianzas de la FAO.
La industria de alimentos y bebidas, que representa cerca del 4% del PIB nacional y genera más de 67 mil empleos directos, es el segundo sector económico más relevante del país después de la minería. Con 27 empresas asociadas, AB Chile agrupa a gran parte del ecosistema alimentario nacional, que trabaja con más de 39 mil proveedores a lo largo del territorio.
Con este acuerdo, el gremio reafirma su compromiso con la sostenibilidad, la innovación y la colaboración público-privada como motores para construir un futuro con menos desperdicios, más eficiencia y una alimentación responsable para todos.


