Desde un espumante de durazno hasta snacks para mascotas hechos con huesos de caballo, agricultores de la Región de Valparaíso innovan con alimentos únicos y sostenibles.
En el corazón de la Región de Valparaíso, pequeños agricultores están revolucionando la producción de alimentos con productos innovadores y sustentables. Un espumante de durazno, un helado vegano de baya dorada y snacks para mascotas hechos con huesos de caballo son algunas de las creaciones desarrolladas junto al Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables (CREAS), en respuesta a los desafíos del cambio climático y la crisis hídrica.
Desde Petorca hasta Llay-Llay, productores locales han transformado materias primas en alimentos con alto potencial comercial. Berta Aravena, agricultora de Pedegua, reemplazó el tomate por uchuva para elaborar un helado vegano. “El tomate se volvió muy difícil con la sequía. Aposté por la golden berry y logramos un helado saludable y único en el mercado”, explicó.
Por su parte, Fernando Beltrán, charqueador de caballo en Llay-Llay, convirtió un residuo en un producto innovador: “Antes quemaba los huesos o se los daba a mis perros. Ahora los transformamos en snacks seguros y naturales para mascotas”, comentó.
El proyecto, financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Valparaíso, busca fortalecer la agricultura familiar campesina con nuevas oportunidades de negocio. “En Chile, la agricultura campesina es clave para la seguridad alimentaria, y con innovación podemos potenciar su impacto y valor agregado”, destacó Alejandro Osses, gerente de CREAS.


