En un mundo donde la ciberseguridad y la protección de datos son prioridades ineludibles para las empresas, la startup chilena-finlandesa dME ha desarrollado una solución con aspiraciones globales: un navegador web diseñado específicamente para enfrentar los desafíos de seguridad digital y cumplimiento normativo.
“El 90% del trabajo empresarial ocurre en navegadores y aplicaciones SaaS, lo que expone a las compañías a múltiples vulnerabilidades”, explica Juan Oliva, cofundador de dME. Frente a este panorama, su objetivo es claro: simplificar la gestión de riesgos y reducir la complejidad operativa con un enfoque innovador.
A diferencia de los navegadores tradicionales, pensados para el consumidor final, dME se concibe desde cero para responder a las necesidades de las empresas modernas. “La mayoría de los navegadores existentes tienen más de 20 años de deuda técnica y carecen de mecanismos de control y gobernanza adecuados”, señala Oliva.
Esta solución Browser-as-a-Service (BaaS) integra herramientas de ciberseguridad como VDI, SWG, DLP y ZTNA en una sola plataforma, reduciendo la necesidad de múltiples sistemas y mejorando la eficiencia operativa. Con un entorno de confianza que incorpora cifrado de datos, acceso seguro y auditoría de actividades, dME busca establecer un nuevo estándar en seguridad digital.
Seguridad y cumplimiento por defecto
Uno de los aspectos más innovadores de dME es su capacidad para ofrecer “cumplimiento por defecto”, lo que significa que las organizaciones pueden alinearse automáticamente con normativas de protección de datos sin requerir configuraciones complejas. Esta característica es clave para empresas que operan en mercados con estrictos requisitos de privacidad.
Detrás de esta iniciativa están el ex CTO de Emprende Tu Mente, Cristopher Coopman, y el emprendedor serial Juan Oliva, quien ha trabajado en Finlandia, Singapur y Emiratos Árabes. Gracias a su red de contactos y experiencia internacional, lograron formar un equipo global y obtener los fondos iniciales para el desarrollo de dME.
Según estimaciones de la compañía, el mercado de soluciones de ciberseguridad alcanzará los USD 150 mil millones para 2030, con crecimientos de doble dígito anual. Con esta perspectiva, dME apuesta por un modelo modular y escalable, accesible tanto para grandes corporaciones como para pymes que buscan seguridad sin grandes inversiones.
“Proyectamos que, para 2030, habrá 1,5 mil millones de dispositivos de trabajo y al menos 15 millones de dispositivos protegidos con dME”, anticipa Coopman. En línea con esta visión, la startup ya ha asegurado su primera ronda de inversión por USD 350 mil para consolidar su producto y expandirse globalmente.
En sus primeros tres meses de piloto, dME ha incorporado seis empresas y más de 700 dispositivos, y ahora se prepara para lanzar su modelo self-service online. Su siguiente gran paso es levantar una Serie A en Estados Unidos a finales de 2025, consolidando su presencia en el mercado internacional.
“Nuestra visión es redefinir cómo las empresas trabajan en línea, ofreciendo una solución que les permita operar con tranquilidad, sin poner en riesgo datos sensibles ni perder eficiencia por usar herramientas complejas y fragmentadas”, concluye Coopman.
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