Periodista: Francia Romero
Cada día estamos más sumergidos en la era digital, y con ello, el desafío de los residuo electrónico crece exponencialmente. Sin embargo, para la startup regional Alquimia, este problema representa una oportunidad única para generar valor económico, social y ambiental.
«Nuestro objetivo es transformar lo que muchos consideran desechos en recursos valiosos», explica Javiera Villalón, fundadora de Alquimia. La empresa ha desarrollado un innovador proceso de recuperación de materiales como cobre y oro a partir de equipos en desuso, lo que les ha permitido consolidarse como pioneros en el reciclaje de residuos electrónicos en la región.
Apoyados por CORFO mediante un fondo de innovación, Alquimia no solo apuesta por la sustentabilidad, sino que también impulsa la inclusión social. En alianza con la Fundación Chispa Digital, realizan una inspección de los dispositivos recibidos para determinar si pueden ser reacondicionados y donados a comunidades vulnerables, como juntas de vecinos y establecimientos educativos. «Queremos que la tecnología siga cumpliendo su propósito en manos de quienes más la necesitan», enfatiza Villalón.
El proceso de reciclaje inicia con la recepción de los equipos, su desmontaje y la extracción de componentes valiosos, como placas madre, memorias RAM y procesadores. Luego, mediante un tratamiento físico-químico, recuperan metales que posteriormente son transformados en cátodos y lingotes, los cuales son comercializados en el mercado global.
Actualmente, la startup trabaja en la expansión de su planta piloto para aumentar su capacidad de recolección y procesamiento. «Buscamos consolidar una economía circular en la región, y para ello estamos generando alianzas estratégicas con actores clave del reciclaje, como Valpointerviene», detalla Villalón.
A pesar de no contar aún con puntos limpios fijos, el equipo de Alquimia proyecta la creación de una red de recolección más amplia que permita a más personas sumarse al esfuerzo de reciclaje electrónico. «Queremos hacer que el proceso sea accesible y que la comunidad entienda que cada aparato en desuso puede tener una segunda vida», concluye Villalón.

Situación en Chile
El residuo electronico a nivel mundial es una problematica que más se acentúa. En Chile por ejemplo, según Humberto Salinas, ingeniero y académico de la Universidad de Viña del Mar, a nivel mundial solo se recicla el 20% de los residuos y de ese porcentaje, el 80% termina en vertededos. «En el caso de la región de Valparaíso se estima que menos del 2% de los productos electrónicos consumidos se reciclan.
Estas cifras son preocupantes, pues «los residuos electrónicos, las computadoras poseen una batería de litio. Al desechar desecharlo en quebradas, por ejemplos, estas al tener contacto con el sol, puede generar un incendio. Y ya la región sabe lo que significa que esto suceda», comentó Javiera Villalón, quien añadió además que en Chile no hay tantas empresas que hagan este servicio, por falta de infraestructura » de hecho, en Santiago solo hay una», comentó.
La falta de insfraestuctura es uno de los aspectos que también comparte el ingeniero Humberto Salinas, quien es además fundador de la Fundación Desafío Circular “El mayor desafío es la falta de infraestructura y de conciencia sobre el reciclaje electrónico. Aún faltan reglamentos específicos y una red eficiente de puntos limpios”, señaló y añadió que “Avanzar hacia una economía circular es fundamental para mitigar estos riesgos y construir un futuro más sostenible”.


