Por Germán González, Director de Carreras de la Escuela de Administración y Negocios de Duoc UC Sede Valparaíso.
Y así fue… en un abrir y cerrar de ojos, estamos llegando al final del año 2024, donde en términos generales y resumidos, podemos señalar que las cifras e indicadores económicos muestran señales de una economía que va en recuperación. Desde ya hago la aclaración que costará volver a niveles previos a la pandemia, pero hay que tener una mirada de esperanza ya que hay ciertas conductas y patrones que muestran que los recursos económicos están y que vendrán tiempos mejores.
Por un lado, vemos y a modo de ejemplo, cómo la meta de la Teletón se vuelve a cumplir (entre los aportes de personas naturales y empresas – con una relación del 30% y 70% respectivamente), o cómo en fechas de ofertas y promociones como son los Cyber Monday y Black Friday (comienzos de diciembre 2024), van en aumento en comparación con años anteriores; $50.000 como ticket promedio por cada compra y en valores totales de 500 millones de dólares. Por tanto, los recursos están y son señales de que la economía en cierta manera va repuntando.
En materias de inflación, el cierre será un poco por sobre lo esperado, terminando así en un rango cercano al 4,7% – 4,9% (se estimaba cercano a un 4%) y si bien estamos cerca de 1 punto porcentual por sobre lo esperado, todo indica que, en 2025, nos podríamos acercar a la meta del 3% establecida por el Banco Central.
En materia de crecimiento, vemos un 2025 proyectado al 2,5%, lo cual en un escenario neutro (ni tan conservador ni tan optimista) es un buen indicador en comparación con años anteriores, donde inclusive el sector financiero lo ve así, ya que las tasas de créditos de consumo siguen a la baja y por otro lado, como indicador de confianza, algunos bancos han vuelto a ofrecer tasas bajo el 4% (3,9% para ser exactos) en créditos hipotecarios con plazos a 20 años, lo que refleja la apuesta que tiene el sector financiero en la economía en los próximos años.
Respecto al empleo, las cifras estimadas mencionan una tasa de desempleo del orden 8% al 9%, pero ojo con este indicador, ya que hay mucho empleo informal que no entran este indicador, pero que generan fuentes de ingresos importantes para las familias chilenas.
Y, en resumen, ¿qué podemos esperar? Claramente 2025 debería ser mejor que este año que estamos despidiendo, pero no por ello no seguiremos atentos los indicadores, y a su vez, apostando por políticas fiscales y monetarias que sigan impulsando el crecimiento económico, como a su vez, controlando muy de cerca la inflación.
¡Muchos saludos y vamos por un gran 2025!


