Una cafetería rodante que apuesta por lo local, la calidad y el cuidado del medio ambiente. Mariela Sotomayor, fotógrafa y madre, transforma el paisaje urbano con un emprendimiento que busca romper paradigmas.
En las calles de Quilpué, un pequeño carrito cargado de café y helados no solo refresca, sino que inspira. Mariela Sotomayor, de 39 años, desafía las normas del comercio callejero con un modelo de negocio sustentable, de calidad y lleno de propósito. Así nació Sikleta .“Quería emprender sin una gran inversión y pensé: amo el café, los helados y el aire libre. ¿Por qué no juntarlos?”, explicó a La Quinta Emprende.
Mariela, fotógrafa de profesión y madre, se describe como una emprendedora de siempre. Desde el colegio ya experimentaba con ventas y creatividad, pero ahora su proyecto tiene una visión más ambiciosa. Inspirada por un viaje reciente a Europa, decidió traer a Chile la esencia de las cafeterías móviles, añadiéndole un giro innovador: sostenibilidad. “Estoy trabajando en usar energía solar y quiero implementar vasitos de galleta para eliminar los plásticos. Por ahora uso potes reciclables, pero voy por más”, cuenta con entusiasmo.
En este carrito, ubicado en Quilpué frente al Trip Center en la calle Baquedano, se ofrecen opciones como frapuccinos y helados elaborados con insumos locales. “Colaboro con marcas de la región como Buca y La Orca. Creo en abrazarnos entre emprendedores”, detalla. Sin embargo, su camino no ha estado exento de desafíos. Aunque cuenta con permisos municipales, relata que algunas comunas no regulan este tipo de comercio, lo que limita las posibilidades de expansión.
Además, reconoce que el público aún no siempre comprende su propuesta. “Un día alguien me ofreció mil pesos por agua y asumió que era comercio ambulante. Yo busco ser una cafetería de calidad, con productos que cuiden la salud y el medio ambiente”, enfatiza. A pesar de estas barreras, clientes de Viña del Mar y Valparaíso han viajado especialmente para disfrutar de su café, lo que la llena de orgullo.
Pero el desafío no solo es comercial. Como madre y mujer emprendedora, Mariela enfrenta riesgos adicionales. “He vivido situaciones violentas en la calle. Sería ideal que las municipalidades garantizaran mayor seguridad para negocios como el mío”, reflexionó la emprendedora.
Sin apoyo financiero externo, su carrito es el resultado de trabajo y esfuerzo personal. Sueña con implementar tecnología solar, pero por ahora depende de un generador insonoro que arrienda. Mariela Sotomayor reveló sus deseos y es que “Invertí mucho, pero la energía solar sería un cambio increíble”, dijo.
Quizás te interese leer: Emprendedora chilena ganó en la 5ta edición de los Women that Build Awards de Globant


