El secretario regional ministerial destacó a La Quinta Emprende los avances y desafíos del ecosistema emprendedor regional, señalando que la colaboración público-privada es clave para consolidar un entorno favorable de negocios.
En la Región de Valparaíso, el emprendimiento no es solo una palabra de moda; es una apuesta audaz para transformar ideas en negocios que cambian vidas. ¿Qué impulsa a esta región a soñar en grande y enfrentar desafíos como el miedo al fracaso o la falta de financiamiento? Marcelo Arredondo, Seremi de Economía, desentraña a La Quinta Emprende cómo el talento local y la innovación tecnológica están escribiendo una nueva historia económica. Destaca su potencial como cuna de innovación tecnológica y empresarial, y señala que la clave está en superar desafíos culturales y estructurales para posicionarse como un referente nacional.
A decir verdad, no cabe duda de que el emprendimiento ha tomado un lugar central en la economía regional, con cada vez más personas interesadas en transformar ideas en negocios sostenibles. Según Marcelo Arredondo, “el interés por participar en espacios colaborativos asociados al impulso del emprendimiento se está registrando expansivamente en distintas localidades de la región”, lo que evidencia un ecosistema en desarrollo donde sectores urbanos y rurales exploran nuevas oportunidades.
Sin embargo, el camino hacia la consolidación no está exento de retos. “En la región, más del 50% de las personas con intención de emprender tienen miedo al fracaso”, señaló el Seremi, una barrera que limita la toma de riesgos y el desarrollo de iniciativas innovadoras. Además, persiste una alta tasa de informalidad en los negocios, con solo un 10% de ellos formalizados con personalidad jurídica.
Ante dicha problemática, el Secretario regional ministerial enfatizó la importancia de medidas como la Ley de la Ruta del Emprendimiento, que busca facilitar la formalización y ofrecer beneficios fiscales a nuevos emprendimientos. También destacó el rol de instituciones como SERCOTEC y CORFO en el apoyo directo a emprendedores, proporcionando cofinanciamiento y programas que abarcan todo el territorio.
En cuanto a sectores clave, los servicios al consumidor lideran la actividad emprendedora, seguidos de los servicios a negocios. No obstante, Arredondo subrayó la necesidad de diversificar hacia áreas como la innovación tecnológica, que permitan desarrollar empresas con alto valor agregado capaces de competir a nivel global.
“Nos falta transitar hasta pasar el punto de inflexión para alcanzar una suficiente dinámica emprendedora. El desafío es fomentar un entorno propicio con infraestructura adecuada, una cultura del emprendimiento competitivo y mayor acceso a financiamiento”, indicó, destacando el rol de la nueva Agencia de Financiamiento e Inversión para el Desarrollo (AFIDE) como una herramienta clave para fomentar proyectos innovadores.
La región avanza hacia una identidad emprendedora que combine innovación y sostenibilidad. “Nuestro desafío es crear un entorno favorable donde nuevas empresas puedan desarrollarse simultáneamente y proyectarse al mundo”, concluyó Arredondo, destacando la necesidad de mayor infraestructura, financiamiento y una cultura competitiva para alcanzar esta meta.
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