“El 18 de septiembre de 2018, me aprobaron una visa de estudiante internacional para poder viajar con mi familia. Comencé estudiando inglés y poco a poco me fui interesando en otros cursos, los que han aportado a mi vida de maneras que jamás imaginé.Vivir en Sídney me ha permitido compartir con compañeros de diferentes partes del mundo, es lindo estar en un país tan multicultural. Lo que extraño de Chile es mi familia y las costumbres; también las amistades y la cercanía que uno tiene con ellas. Por lo mismo, en Sídney he logrado establecer esos lazos con los chilenos residentes y me encanta”, detalló.
La villalemanina además aprovecha bien sus días trabajando a medio tiempo en un hospital, mientras que durante los fines de semana se dedica a fabricar empanadas que le encargan, principalmente entre los residentes de la comunidad latina.
“Cuando llegué a estudiar a Sídney me di cuenta que, por temas de presupuesto, para muchos estudiantes adquirir una empanada significaba una cena a muy buen precio. Pero además, como venían las responsabilidades de pagar mi colegio, comencé a ofrecer en los suburbios”, manifestó.
Fue así como la idea de Vanessa se convirtió en un éxito, considerando que la colonia chilena en esta ciudad australiana es una de las más grandes del país. Y es que para muchos no sólo era degustar un alimento, sino también volver a sentir el sabor de la tierra natal.


