El 23 de noviembre de 1924 el astrónomo estadounidense, Edwin Hubble, confirma que la nebulosa Messier 31 (Andrómeda) era en realidad una galaxia.
Hace 97 años The New York Times, publica el hallazgo de Hubble, quien fue capaz detectar estrellas cefeidas en fotografías de Andrómeda descubriendo las islas universo.
Esta investigación sugiere que el espacio está en constante expansión, donde millones de galaxias se separan unas de otras surgiendo teorías como la del Big Bang.
La Seremi de Ciencia Macrozona Centro, María José Escobar, indica que Andrómeda es de gran volumen, vecina y cercana a la Vía Láctea, que es donde se encuentra el planeta Tierra.
“Tiene una masa similar a la de la Vía Láctea y ambas están en interacción, por lo que se espera que se fusionen en algún momento”
A raíz de esto último, los hallazgos de la Agencia Espacial Europea, publicados en la revista científica The Astrophysical Journal, indican que esta colisión será lateral y se producirá en unos 4. 500 mil millones de años.
Este tipo de sucesos se ha detectado antes, ya que en abril del 2021 el investigador chileno del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA), Dusán Tubín, descubrió el choque de dos galaxias a 450 millones de años luz de distancia, utilizando el instrumento MUSE, que es un espectrógrafo 3D que toma imágenes del objeto que se observa. Se destaca que tal herramienta está ubicada en el Very Large Telescope (VLT) del cerro Paranal, en el norte de Chile.

Visibilidad de Andrómeda en Chile
La Seremi indica que la galaxia Messier 31 se puede ver desde el hemisferio norte y es muy poco visible en el hemisferio sur, donde solo se ve la Nube de Magallanes”.
En cuanto a que significa para el territorio, María José señala que “Tanto la galaxia de Andrómeda como la Nube de Magallanes son turísticamente muy atractivas, hasta el día de hoy. Esto es importante también para tomar conciencia del cuidado de los cielos y así protegerlos de la contaminación lumínica”.
Esta problemática genera que el telescopio disminuya su capacidad, provocando pérdidas de información de una estrella.
La contaminación lumínica se encuentra regulada en Chile desde 1998, norma enfocada principalmente en la protección del cielo para la observación astronómica.
Según el Informe del estado del medio ambiente realizado por el Gobierno Nacional en 2021, para estudiar el avance de la problemática de la luz, en el país se han utilizado imágenes satelitales disponibles en servidores de la Agencia Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos (NASA).
Este examen de las ilustraciones permite identificar las áreas donde se emite más luz y aquellas en las cuales aún es posible encontrar cielos oscuros.
Se destaca que en el norte del país, gracias a la escasa cantidad de nubes, nula lluvia en el desierto, y la estabilidad de la atmósfera, hacen favorable la observación astronómica.
Chile posee aproximadamente el 40% de los telescopios que hay en la tierra y en las próximas décadas eso subirá a 60%, según informa el investigador Pierre Cox, del Observatorio ALMA en el escrito «Todo Chile celebró el Día de la Astronomía».


