Tania Meza, fundadora Sello Trigal: “Todo lo veo desde cómo puedo ser un aporte para el desarrollo de mi comuna”

Sin la habilidad de manejar instrumentos o coordinación para tocar uno, Tania de igual forma descubre a temprana edad su gran pasión por la música. Con solo 15 años gestiona su primera tocata, actividad que la marcó para conformar hoy su propio sello en el área.


La oriunda de San Antonio deja su comuna en 2005 para estudiar docencia en la Universidad de Playa Ancha. Para ello, se instala en Valparaíso por unos años, pero siempre se mantuvo viajando, principalmente los fines de semana para poder regalonear con su madre y abuela.

Tras obtener el título vuelve a su provincia natal, decisión personal para potenciar el crecimiento de la ciudad. “En ese momento, súper joven, pensaba si quedarme en Valparaíso donde hay muchos colegios para trabajar o vuelvo y aporto acá. Y fue por eso, yo quería hacer cosas aquí y sigo haciéndolo”, explica.

Tania comenta sobre San Antonio, lugar donde es obligación migrar para poder estudiar una carrera profesional. Afirma que en el sector solo hay institutos de formación técnica, por ende, la mayoría no le queda otra más que viajar a Santiago o Valparaíso, que son las urbes más cercanas.

Actualmente la joven se encuentra realizando varias actividades. Tiene su propio sello musical (Trigal), ocupa el cargo de directora territorial en IMUVA, hace clases en el Instituto Dalbadié y trabaja en el Centro Cultural San Antonio como la encargada del área de educación.

Acercamiento a la música

“Vengo de una familia sin músicos, pero son súper melómanos. Mis tatas escuchaban de todo, igual que mi mamá. Fui a conciertos desde chica y más o menos como a los 14 años empecé a escuchar punk y creo que es como el origen que nos une con muchos de los chiquillos que están en IMUVA”, comenta.

Con 14 años autogestiona tocatas con la idea de potenciar y hacer actividades en la región. En sus inicios ayudaba a otros en la organización de eventos, cobraba la entrada, cargaba cosas, entre otras funciones para mantenerse cerca de ese mundo.

Ya con 15 años ejecuta su primer concierto, el cual contó con 10 bandas a 200 pesos la entrada. El arriendo del lugar le salió 30 mil pesos y el resto lo tenía que llevar ella.

“Lo hice en un lugar que ya no existe, es donde está el AIEP ahora. Ese espacio se debió haber resguardado. Se llamaba el Alero del Cantor y allí ocurrían muchas cosas culturales de la comuna. Me gustó mucho la adrenalina el estar así como al borde de morir, pero a la vez ver a la gente disfrutar el show de algo que había hecho yo. Fue muy emocionante y de ahí no paré. De ahí todo el tiempo estuve organizando tocatas, ayudando a mis amigos de manera muy orgánica, sin tener idea de lo que estaba haciendo”, señala.

Tras esa experiencia se crea la pasión por organizar actividades musicales. Se hizo un gran número de amigos en el área a los cuales ayudaba como una manager amateur. Buscaba bares y sitios donde sus colegas pudieran tocar y hacer presentaciones.

Avanzan los años y en 2015 decide dejar de ser profesora para dedicarse de lleno a la cultura. Hace ingreso al Centro Cultural de San Antonio, instituto al que sigue ligada de forma laboral ocupando el puesto de encargada del área de educación. “El trabajo estaba diseñado para mí. Entré el 1 de septiembre y al pasar 3 días llegó una convocatoria para estudiar un diplomado en la Universidad Católica de forma gratuita. Postulé y quedé, por ende, estuve viajando a Valparaíso todas las semanas  para conseguir el título”.

Sello Trigal

Al obtener su diplomatura en Gestión Cultural tuvo una revelación. “Fue casi de un día para otro, pensé: yo quiero hacer algo mío, dedicarme yo a la gestión musical, esto me gusta, me llama, me motiva y empecé a investigar, a conversar con más gente y ahí con quien era mi pololo tomamos la decisión de hacer un sello”. Comenta.

A inicios del 2017 comienza con su nuevo emprendimiento dedicado al área musical, formalizando a mediados de junio del mismo año. “Desde ahí que me siento, así como bien completa la verdad”, afirma.

Su carácter “busquilla” la llevó a encontrar la Asociación Gremial de la Industria de la Música en la región de Valparaíso (IMUVA). Al revisar, descubren que solo había 4 empresas que la conformaban y todas eran de la ciudad puerto. “Pensamos enseguida que debíamos ser los primeros de otro lado”, comenta

Tania y su socio le escriben a la institución, sin embargo, se necesitaba mínimo 2 años de formalización para poder ser parte de esta. De igual forma el gremio hacía excepciones y entre ellas les dieron el visto bueno para que Sello Trigal fuera miembro. Fue así como lograron ser los primeros integrantes de otro sector.

Retomando lo del Trigal, el equipo debió migrar a lo digital producto de la pandemia. Comenta que hicieron capacitaciones de plan de medios, derechos de autor, mezcla en casa, delineamiento estético, entre otras donde participó gente de todo Chile.

Actualmente la compañía tiene 4 artistas con los que trabaja a nivel catálogo completo. Sin embargo, poseen otros clientes a los cuales les distribuyen su música, artistas que trabajan desde incubadoras, a algunos les graban la producción, los ayudan a postular a proyectos, entre otras acciones que ejecutan los sellos.

Cargo en IMUVA

El año pasado se abrieron postulaciones para integrar vacantes en el directorio, y Tania se postuló para ser la directora territorial. Cargo que consigue y desempeña actualmente con mucho entusiasmo, ya que siente que ha aprendido mucho, además la organización ha crecido. Hoy está conformada por 16 empresas.

“En junio del año pasado hicimos el primer festival chileno online. El VAM, Valparaíso Musical, donde se presentaron showcases de bandas chilenas y extranjeras. Aparte hubo paneles de conversación y talleres abiertos con distintas temáticas atingentes a la industria de la música como derechos de autor, tecnología, etc. Como gremio estamos trabajando en otro VAM virtual que se hará este año”, explica.

Por otro lado, me comenta que IMUVA tiene una comisión de género, la cual está trabajando en la creación de protocolos tanto internos como para poder también trabajar con otras instituciones buscando siempre dar cabida a más mujeres y disidencias en la música.

“Estamos trabajando en la creación de proyectos que nos permitan generar nuevos públicos, nuevas audiencias para mujeres en la música porque se ve como que fuéramos pocas, pero no. Estamos más invisibilidades como lo es en todo, así que igual estamos haciendo un trabajo potente”, señala.

La comisión partió el año pasado y es encabezada por 4 personas. Se destaca su unión con ROMMDA, Red de Organizaciones en la Música: Mujeres y Disidencias, y como mujeres individuales pertenecen a TRAMUS que es la red de trabajadoras de la música.

“En roles visibles somos súper pocas. Yo soy la única y primera mujer en el directorio, y hasta el año pasado era la única mujer en IMUVA en general. Cuando entró la Pascuala fue como ya, hay que hacer comisión de género. Si tú te detienes a investigar puedes ver que cualquier espacio de representación y en su mayoría están ocupados por hombres”, comenta

Alianzas de IMUVA

Tania me cuenta sobre las distintas organizaciones que trabajan con IMUVA. Menciona a Valparaíso Creativo, institución que busca el desarrollo y fortalecimiento de las Industrias Creativas y Culturales de Valparaíso.

“Cuando empezó el proyecto de Valparaíso Musical, para que Valparaíso fuera declarada ciudad musical de la UNESCO .Esto se hizo en conjunto con Valparaíso Creativo”. Añade.

Desde ese momento nace la alianza estratégica de trabajo y para ello debían juntarse cada semana para armar el proyecto y llegar al resultado positivo que fue el ser declarado ciudad musical. “Lo fome es que fue justo ocurrió pandemia, pero ya se podrá celebrar”.

Otra de sus alianzas es EIVA, el gremio que articula iniciativas mediante a colaboración con distintas asociaciones gremiales, universidades, centros científicos, incubadoras, así como destacados emprendedores y empresarios regionales.

“Cobra mucha relevancia para nosotros como gremio el poder participar y es súper importante que dentro de sus compromisos está el desarrollo de la economía naranja de la región de Valparaíso”.

Futuro

Tania afirma que entre sus próximas actividades está el foco de profesionalizar más el sector y ser un aporte para el desarrollo de su comuna desde sus cargos como directora de IMUVA y del sello Trigal.

“Ojalá poder hacer crecer el catálogo de calidad y que lleguemos a exportar de manera asociativa, porque exportar música, productos y servicios musicales siendo chiquitito igual es súper difícil, entonces el exportar de manera asociativa como gremio facilita mucho las cosas tanto la postulación de proyectos, como la bajada de recursos para poder llevar artistas al extranjero o vender discos catálogo en el extranjero, yo creo que va por ahí un poco como mi plan, proyecto de aquí a 5 años”.

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