
Ricardo Astorga es Ingeniero Agrónomo de la Universidad Católica de Valparaíso y el actual Secretario Regional Ministerial de Agricultura. Especialista en fruticultura y horticultura, cuenta con una larga trayectoria en el ámbito rural regional, desarrollo y ejecución de proyectos de carácter productivo, consultorías a diversos servicios e instituciones y docencia de nivel superior.
El Seremi de Agricultura considera que “el sector agroindustrial en la región siempre se ha destacado por ser un sector muy dinámico y muy importante en términos de su posición en el mercado, tanto nacional como internacional. No obstante, creemos que hay que sumar a esta cadena a la pequeña agricultura, a la agricultura familiar campesina. De hecho, muchas de nuestras iniciativas buscan fomentar el ingreso de la familia campesina al procesado de la agroindustria, familias que cuentan con un muy buen nivel de producto y que pueden ser comercializado de forma más directa con los consumidores”, comenta.
-¿De qué manera se fomenta el ingreso de la pequeña agricultura a esta industria?
-Estamos trabajando en poder fortalecerlo a través de las herramientas legales que corresponden, pero también las herramientas sanitarias, de manera que cumplan con todos los permisos que deben cumplir para ser competitivos en el mercado. A nosotros nos parece que esta forma de hacer agroindustria les da mayor valor al producto primario y, por cierto, ofrece alternativas de una mejor condición económica para las familias campesinas, pero también una oportunidad de empleo, distinto a lo que hoy día normalmente ocurre en la producción primaria.
-Y en esa misma línea, ¿cuál es la importancia del desarrollo de la agroindustria para el crecimiento económico de la región?
-La importancia tiene que ver, primero, con la generación de empleo, que es tremendamente importante, pero también la agregación de valor. Normalmente, las discusiones en términos del desarrollo y crecimiento del país, es por la agregación de valor, especialmente en productos primarios, como lo son nuestros productos agrícolas. Por lo tanto, el que se pueda encadenar un producto hacia la industrialización me parece fundamental y es un paso que debemos dar como región y como país, entendiendo que a mayor valor de producto hay mayor retorno, se generan mayores y mejores empleos, y se incorporan a productores que hoy día están en el límite del círculo de proveedores, para tener una mayor capacidad de provisiones de fruta o verdura que sea tratada en la industrialización.
-¿De qué forma se aborda el problema del recurso hídrico en la región?
-Estamos en una situación compleja en la región respecto al recurso hídrico, en la agricultura específicamente, en términos de una situación de contexto global, el cambio climático o variabilidad climática. Lo cierto y lo definitivo es que la estructura del clima en la región ha ido cambiando, lo que ha generado tener mayores temperaturas y menores precipitaciones. Eso pone en riesgo la producción agrícola y pone desafíos. Por un lado, en términos de la inversión, tanto pública como privada, que tiene que ir orientada a generar una mayor seguridad de riego a los agricultores. Y segundo, tiene que ver con un tema de organización que es tremendamente importante. Hoy día la dispersión de los regantes, de los agricultores, no ayuda en nada a una solución del tema hídrico. Lo que nosotros esperamos es que, a partir de las inversiones y del trabajo de manera conjunta público-privada, se puedan generar organizaciones de usuarios de agua fuertes y potentes que permitan un eficiente uso del recurso, que hoy día está mucho más escaso, pero que con un uso eficiente por cierto que permitirá una mejor y mayor distribución.
-¿La tecnología podría ayudar a solucionar una parte del problema?
-El otro desafío es incorporar la tecnología al sistema de riego. El usar tecnología nos permite usar eficientemente el agua, por lo tanto, la tecnificación de riego, los sistemas de monitoreo, la automatización de compuertas y la telemetría, son tecnologías que nos van a permitir, en el corto plazo, comenzar a usar el recurso de manera eficiente. Estamos convencidos que la región dispone de todos los elementos como para desarrollarse en forma eficiente en términos agrícolas, especialmente frutícolas, están todas las condiciones. Lo que tenemos que hacer es adaptarnos a este nuevo escenario a través de inversiones, la organización y la incorporación de tecnología.
-¿Cuáles son los desafíos y perspectivas en torno a la agroindustria?
-Hay desafíos muy grandes, porque se requiere de cadenas comerciales fuertes, además de proveedores fuertes. También se requiere de materia prima que sea competitiva y que permita hacer competitivo el negocio. Se entiende que tiene mucho potencial, en términos que los hábitos de alimentación de la población mundial están cambiando, que se requiere llegar a mercados distantes y lo que permite la industrialización es precisamente eso, llegar con productos de calidad a lugares muy lejanos, lo permitiría la agroindustria. Además, a consumir un producto de distinta manera, lo que también es adaptable a las condiciones del nuevo consumo, por lo tanto, nos parece que es un sector que se debe potenciar y que la región cuenta con ventajas competitivas respecto a otras regiones, tanto en su infraestructura vial como en su infraestructura portuaria, y la cercanía a centros urbanos más grandes como la Región Metropolitana.
*Entrevista publicada en la edición #8 de la revista La Quinta Emprende, disponible en http://198.37.123.65/~laquinta/todas-las-revistas/


