Ignacia Núñez y Taylor Thorn son dos emprendedoras que representan a las empresas Minka (Chile) y Rebel Nell (Estados Unidos), ambas visitaron la región durante esta semana para compartir las experiencias que han acumulado durante años trabajando en emprendimientos con alto impacto social, recurriendo a estrategias de comercialización e innovación sustentable para posicionarse con éxito en el mercado mundial.
“Sustentabilidad es un concepto que no siempre está bien utilizado, nosotras la vemos como una cualidad con enfoque social, ambiental y económico, creemos que estos tres puntos deben estar relacionados para que un emprendimiento logre un impacto exitoso. Si ponemos el foco exclusivamente en las relaciones y el ecosistema, olvidando el ámbito económico, no vamos a sostener ninguna empresa a largo plazo”, comenta Ignacia respecto a la necesidad de cubrir una serie de aspectos para potenciar las cualidades de toda iniciativa.
Minka es una marca de accesorios amigable con el medioambiente, sus productos están confeccionados con desechos de tela y brinda oportunidades a muchas emprendedoras que desde la cárcel de San Joaquín, Estación Central y otros talleres, trabajan en horarios flexibles y desde diferentes lugares. Ofrece capacitaciones constantes en diseño, técnicas textiles y estrategias de autoemprendimiento a mujeres en situación de vulnerabilidad, que tienen escasa opciones de acceder a trabajos tradicionales.
“Hemos llegado a reciclar más de 700 kilos de tela al año que de otra manera irían a la basura, si sumamos eso al beneficio monetario directo que significa para las mujeres insertarse en el mundo laboral, cerramos exitosamente el ciclo de sustentabilidad compuesto por lo social, medioambiental y económico”.
“Vendemos todo a través de ecommerce, donde el cliente puede tener una experiencia directa sin necesariamente conocernos, pero sí enterarse de cuáles son las características del producto que está viendo, cuál es su origen y qué lo hace diferente, en una industria donde la competitividad exige diferenciarse”, comentó respecto al desarrollo e implementación de estrategias para llevar a escala mundial el impacto de su empresa.
Rebel Nell, en tanto, comenzó el 2013 en Detroit, Estados Unidos, y es una empresa que actualmente vende accesorios de plata elaborados a partir de residuos de pintura, material que obtienen reciclando escombros que se desprenden de superficies pintadas con graffitis.
Su labor disminuye en gran medida el daño al ecosistema que producen desechos químicos, pintura adherida y otros productos usados en el arte callejero, al tiempo que da ocupación a personas vulnerables sin ingresos, una práctica que perfectamente puede ser replicable en Valparaíso y algo de lo que seguramente tomaron nota las emprendedoras o interesadas asistentes de las dos conferencias que realizaron esta semana, en el espacio IF de Viña del Mar y en el Auditorio de Ingeniería Química de la PUCV.
Carolina Silva, Directora de Innovación y Emprendimiento de la PUCV, organismo patrocinador de uno de los conversatorios, aprovechó de comentar que: “Es súper importante seguir estos ejemplos de innovación que impactan en lo social, medioambiental y por supuesto económico. En la Universidad patrocinamos este tipo de instancias, trabajamos con emprendedoras de contextos vulnerables y es muy bueno que vean nuevas oportunidades y puedan pensar en ideas a futuro”.


