En Viña del Mar, una ciudad marcada por la belleza costera y, en los últimos años, por el impacto devastador de grandes incendios, surgió un proyecto capaz de transformar la crisis en oportunidad. RECICLA2 SpA nace en 2021 como una apuesta creativa y territorial de su fundadora Consuelo Miranda, quien vio en la ropa un recurso para reimaginar. Así, lo que comenzó como un pequeño taller financiado por un Capital Abeja de Sercotec —dedicado a recuperar prendas y darles una segunda vida— evolucionó rápidamente en un modelo de innovación circular con impacto social, ambiental y comunitario.
“Comenzamos customizando, rediseñando, transformando. Pero más que eso, empezamos a acercar el reciclaje textil a las personas. La mejor manera de poder dar cultura es ir a recibir los desechos, ahí empezamos a desfibrar el textil y buscando nuevas soluciones es que llegamos al ecobloque de construcción reciclado”, comenta Consuelo Miranda, fundadora de Recicla2.
El proyecto, que inicialmente se centraba en el diseño sustentable, vivió un punto de inflexión determinante tras los incendios de 2022 y 2024 en Viña del Mar. Toneladas de ropa donada llegaron sin clasificación y en condiciones imposibles de reutilizar. Ese momento reveló una problemática oculta: el país no contaba con infraestructura real para gestionar residuos textiles a esa escala. Mientras para muchos esto significaba desesperanza, para Consuelo Miranda fue una señal urgente y clara. Había que transformar el problema en una solución estructural.
Economía circular textil: una innovación nacida en el territorio
La segunda etapa de RECICLA2 comenzó ahí, en medio del caos y la solidaridad. A partir de miles de kilos de textil que antes no tenían destino, la empresa desarrolló un modelo capaz de transformar residuos textiles en nuevos materiales de construcción, marcando un hito nacional: los primeros bloques chilenos fabricados a partir de ropa reciclada. Estos materiales no solo evitan que toneladas de residuos lleguen a vertederos; también regresan al territorio convertidos en productos que simbolizan reconstrucción y resiliencia.
Hoy, RECICLA2 gestiona y valoriza más de 11 toneladas de textil post incendios, trabajando con trazabilidad, educación ambiental y una fuerte conexión comunitaria. Su propuesta de valor se basa en cerrar el ciclo del textil desde su recolección hasta su revalorización, generando empleo local —especialmente para mujeres jefas de hogar— y formando a estudiantes en prácticas provenientes de la mayoría de las instituciones de educación superior de la región.
“El sueño que tenemos es que los ecobloques puedan ser parte fundamental en la construcción de viviendas sociales. Tenemos dos problemáticas en nuestro país: la contaminación textil y el otro tema es sobre las viviendas de las personas”, continúa.
Esta capacidad de innovación territorial la ha llevado a colaborar con actores relevantes como Codelco Ventanas, KDM Industrial, Gasvalpo, Aduanas de Chile y la Municipalidad de Viña del Mar, además de colegios, fundaciones y empresas que buscan soluciones reales de economía circular.
Innovación con propósito: del diseño sustentable a la reconstrucción comunitaria
La convicción que dio origen a RECICLA2 sigue intacta: la ropa tiene valor, aunque el sistema la deseche. Pero después de los incendios, esa convicción se amplió para convertirse en una misión: reparar no solo textiles, sino vínculos entre comunidad, territorio y medioambiente. Cada producto que la empresa desarrolla —bloques, revestimientos, macetas de bajo consumo hídrico, objetos de diseño circular o merchandising hecho con uniformes en desuso— mantiene esa premisa inicial: transformar residuos en soluciones.
El impacto del proyecto no ha pasado desapercibido. RECICLA2 ha sido reconocida con múltiples premios, entre ellos: Nada Nos Detiene 2023, Mujeres que Inspiran 2024, Te Quiero Valparaíso 2023, Mujer Atómica 2024, además de ser finalista del Premio Impacto Social 2024-2025, seleccionada por Chrysalis TIM 2025, y parte del programa Resiliencia 360 de Distrito V21. Su trabajo también cuenta con el Sello Marca Chile y certificación oficial como recicladora base.
Para Consuelo, estos logros son un recordatorio de que la innovación no siempre nace desde grandes inversiones, sino desde la creatividad, la convicción y el compromiso territorial. RECICLA2 demuestra que el textil —uno de los residuos más invisibilizados del país— puede convertirse en un recurso valioso que promueve empleo, circularidad, educación y reconstrucción emocional.
Hoy, mientras Viña del Mar se recupera y proyecta su futuro, RECICLA2 se levanta como un ejemplo de cómo la economía circular puede unir diseño, sostenibilidad y comunidad para crear soluciones reales y profundamente humanas, nacidas desde el propio territorio.
“Queremos dar cultura: la ropa no es desecho, le podemos dar nueva vida. El amor que tengo por lo urbano, el diseño y la arquitectura nace en Valparaíso y creo que la resiliencia es la capacidad de decir que existe un problema que solucionar sin quedarse esperando la solución”, termina Consuelo.
Esta nota forma parte del seguimiento de La Quinta Emprende a las iniciativas que impulsan la economía circular y sustentabilidad en la Región de Valparaíso.
El especial «Región Circular» es financiado por el “Fondo de Fomento de Medios de Comunicación, año 2025”
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