Un nuevo estudio del Centro de Biotecnología Traslacional (CBT) de SOFOFA Hub revela que, aunque la Región Metropolitana concentra la mayor parte de los actores del ecosistema biotecnológico nacional, las regiones están adquiriendo un rol cada vez más relevante como motores de innovación y desarrollo productivo en el país.
El informe identificó un total de 449 actores vinculados a la biotecnología en Chile, incluyendo instituciones de conocimiento, entidades de comercialización, financiamiento y asociaciones gremiales. De este total, un 56% se localiza en la Región Metropolitana, mientras que el 44% restante se distribuye en regiones, destacando Biobío, Valparaíso y Los Lagos como polos relevantes fuera de la capital.
Radiografía del ecosistema biotecnológico nacional
Según el estudio del CBT, la Región Metropolitana concentra 250 actores del ecosistema biotecnológico, seguida por Biobío con 39, Valparaíso con 31 y Los Lagos con 28. Esta distribución da cuenta de una alta concentración en la zona central del país, pero también evidencia la existencia de capacidades relevantes en distintos territorios.
Al analizar la composición institucional, el informe muestra que un 31% de los actores corresponde al sector público. Sin embargo, al observar específicamente el escenario regional, el peso del sector público supera en promedio el 40%, cifra considerablemente mayor al 23% registrado en la Región Metropolitana. Este dato refleja un rol estatal más marcado en la configuración de los ecosistemas biotecnológicos regionales.
Desde el CBT señalan que esta presencia pública ha sido clave para el surgimiento de capacidades en regiones, aunque también plantea desafíos en términos de articulación con el sector privado y sostenibilidad de los procesos de innovación.
Regiones con ecosistemas consolidados y polos emergentes
El estudio identifica distintos niveles de madurez en los ecosistemas regionales. En ese contexto, Los Lagos y Biobío aparecen como territorios con una consolidación más robusta, mientras que la Región de Valparaíso se perfila como un polo emergente dentro del mapa biotecnológico nacional.
En el caso de Los Lagos, pese a su menor población, se han desarrollado ecosistemas activos y especializados, particularmente asociados a la acuicultura, posicionando a la región como un referente en esta área. Biobío, en tanto, destaca por su tradición industrial, la presencia de universidades y su vinculación histórica con los sectores forestal y manufacturero, elementos que fortalecen su proyección como polo estratégico del centro-sur del país y con alto potencial de articulación interregional.
Sobre este escenario, la directora ejecutiva del CBT, María Paz Merino, señaló que “la biotecnología no es un sector aislado, sino una herramienta transversal capaz de sofisticar sectores como la acuicultura, la agricultura, la industria forestal o el tratamiento de residuos”. En esa línea, enfatizó que cuando estas capacidades dialogan con las necesidades productivas de los territorios, se generan dinámicas de innovación con impacto real.
Brechas y desafíos para el desarrollo territorial
Pese al avance de los ecosistemas regionales, el estudio también identifica brechas que limitan su consolidación. Entre ellas, se menciona la fragmentación de actores en varios territorios, la insuficiente masa crítica para sostener procesos continuos de innovación y la escasez de intermediarios especializados que conecten el conocimiento científico con la industria.
A ello se suma la falta de una visión sistémica compartida que permita alinear esfuerzos regionales y nacionales bajo estrategias coherentes y ajustadas a las particularidades de cada territorio. Según plantea el CBT, superar estas brechas es clave para que la biotecnología pueda escalar y transformarse en un motor efectivo de desarrollo económico y social.
El informe también subraya la necesidad de avanzar en infraestructura especializada, formación de talento técnico y marcos regulatorios que acompañen el ritmo de la innovación. Asimismo, se releva la importancia de fortalecer la conexión con ecosistemas internacionales que ya dominan etapas críticas como el escalamiento y la validación tecnológica.
Desde el Centro de Biotecnología Traslacional sostienen que el desafío de esta nueva etapa será transformar la base científica del país en soluciones capaces de crecer, competir y generar impacto, tanto a nivel nacional como global, con un rol cada vez más activo de los ecosistemas regionales.
Esta nota forma parte del seguimiento de La Quinta Emprende a las iniciativas que impulsan el emprendimiento, la innovación y el fortalecimiento del ecosistema en la Región de Valparaíso y el país.
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