La transición energética que vive Chile no solo implica un cambio tecnológico, sino también un cambio cultural y económico. En este proceso, la economía circular emerge como un enfoque clave para acelerar la descarbonización, optimizar recursos y generar valor local. En la Región de Valparaíso, donde convergen desafíos estructurales y oportunidades únicas, esta sinergia entre energía y circularidad puede marcar la diferencia.
Nuestra Política Energética 2050, actualizada en 2022, establece metas ambiciosas: alcanzar un sistema eléctrico 100% limpio y una matriz energética sustentable, resiliente y descentralizada. Para lograrlo, no basta con sustituir combustibles fósiles por energías renovables. Es necesario repensar cómo producimos, consumimos y gestionamos la energía, incorporando principios de circularidad en cada eslabón de la cadena.
Un ejemplo concreto es el uso eficiente de la energía, que representa un 35% del potencial de reducción de emisiones en el camino hacia la carbono neutralidad al 2050. La economía circular promueve precisamente esto: reducir pérdidas, reutilizar recursos y extender la vida útil de los sistemas. En el ámbito energético, esto se traduce en edificios más eficientes, procesos industriales optimizados y redes inteligentes que minimizan el desperdicio.
Otro ámbito clave es el almacenamiento energético. En 2025, Chile acumuló más de 2.150 GWh de vertimientos de energías renovables en solo cinco meses. Esta energía, que podría haber sido aprovechada, se perdió por falta de capacidad de almacenamiento. Aquí, la economía circular puede aportar soluciones innovadoras, como la reutilización de baterías de vehículos eléctricos para sistemas estacionarios, o el desarrollo de materiales reciclables para nuevas tecnologías de almacenamiento.
La electromovilidad, impulsada por programas como Mi Taxi Eléctrico o Giro Limpio, también se beneficia de un enfoque circular. Desde el diseño de vehículos hasta la gestión de sus componentes al final de su vida útil, existe un amplio margen para cerrar ciclos y reducir impactos. Además, la incorporación de hidrógeno verde como vector energético abre nuevas posibilidades para una movilidad limpia y circular, especialmente en sectores como el transporte marítimo y la industria pesada.
La transición hacia una matriz energética limpia genera importantes oportunidades de innovación, inversión y desarrollo local. Así, la descarbonización de la matriz energética se plantea como una oportunidad para reconvertir las centrales a carbón, aprovechando su infraestructura y fomentando la reactivación económica de los territorios afectados. El Plan de Descarbonización del Ministerio de Energía, actualizado el presente año, busca avanzar hacia un sistema eléctrico limpio, seguro y resiliente, priorizando la reconversión tecnológica de las centrales—como hacia gas natural, biomasa o almacenamiento— frente al cierre total, que implica mayores costos económicos y sociales. Asimismo, se promueve el desarrollo local con participación comunitaria, con especial énfasis en zonas de desarrollo de infraestructura clave de modo que las comunidades accedan a energía, generen ingresos y sean protagonistas de la nueva economía energética.
La Región de Valparaíso puede ser un laboratorio de innovación energética y circularidad, demostrando que las soluciones locales son clave para alcanzar los objetivos nacionales de carbono neutralidad. La descentralización energética, uno de los pilares de la política nacional, permite que las comunidades generen, gestionen y consuman su propia energía. Esto no solo fortalece la resiliencia local, sino que también crea empleos verdes, fomenta la innovación y dinamiza economías locales basadas en recursos renovables y prácticas sostenibles.
Para que esta visión se concrete, es fundamental avanzar en educación energética ciudadana, fortalecer la gobernanza territorial y promover alianzas público-privadas que integren la circularidad como eje estratégico. Desde la SEREMI de Energía de Valparaíso, estamos comprometidos con impulsar iniciativas que conecten la transición energética con la economía circular, entendiendo que ambas son caras de una misma moneda: un futuro más justo, limpio y próspero para todas y todos.
Esta columna forma parte del seguimiento de La Quinta Emprende a las iniciativas que impulsan la economía circular y sustentabilidad en la Región de Valparaíso.
El especial «Región Circular» es financiado por el “Fondo de Fomento de Medios de Comunicación, año 2025”
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