Las Fiestas Patrias no solo celebran la identidad nacional, también activan un ciclo económico clave para las PYMEs. En septiembre, sectores como gastronomía, comercio, transporte, turismo rural y servicios culturales pueden concentrar entre el 20% y el 35% de sus ingresos anuales. En 2025, este impulso ocurre en un contexto de crecimiento moderado (PIB +2,3%) e inflación acumulada de 4,7%, con consumidores más sensibles al precio y más inclinados a productos locales.
Según el SII (www.sii.cl), hay más de 1 millón de PYMEs registradas en Chile, de las cuales el 97% son microempresas. Sin embargo, solo el 42% opera formalmente en rubros estacionales como ferias y fondas. En regiones como Valparaíso, Coquimbo y La Araucanía, el 18 de septiembre genera hasta un 70% de aumento en ocupación temporal, pero con baja cobertura previsional y escasa bancarización.
La digitalización también transforma el patrón de consumo: en 2024, las ventas online durante Fiestas Patrias crecieron un 18%, y se espera que en 2025 superen el 22%, especialmente en productos gourmet, artesanía y experiencias turísticas. Las PYMEs que han adoptado canales digitales y medios de pago electrónicos están capturando una nueva demanda urbana y conectada.
El desafío es convertir este dinamismo en sostenibilidad. Las Fiestas Patrias pueden ser más que una celebración: pueden ser el laboratorio económico donde las PYMEs prueban su resiliencia y proyectan crecimiento. Celebrar con identidad también puede significar crecer con estrategia.
Por: Carolina Erices García, Ingeniero Comercial y académica de Universidad Técnica Federico Santa Maria.


