Con una tasa de emprendimiento temprano que supera el 27% y un ecosistema que ha visto nacer unicornios reconocidos, Chile se consolida como un país emprendedor. Sin embargo, el miedo al fracaso y la escasa inversión aún limitan su proyección. Para avanzar, expertos proponen una transformación educativa que forme líderes con visión global y pensamiento estratégico.
Chile ha logrado destacarse en el escenario internacional como un país fértil para el emprendimiento. De acuerdo con el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2024, es la segunda nación con mayor actividad emprendedora temprana a nivel mundial, superando a potencias económicas. Además, el 60,2% de los adultos chilenos perciben buenas oportunidades para iniciar un negocio.
Pero ese impulso inicial enfrenta una barrera estructural: el temor al fracaso. Según el mismo estudio, un 47% de los emprendedores chilenos teme emprender por miedo a no tener éxito. A esto se suma una baja inversión en etapas tempranas, lo que dificulta escalar proyectos con potencial global.
Frente a este escenario, la educación especializada se alza como una solución estratégica. Así lo sostuvo Amador Salvador, director del Máster en Marketing Digital & Growth Hacking en EAE Business School, durante su reciente visita a Chile. “Chile tiene el talento, pero necesita herramientas formativas que lo impulsen a largo plazo”, aseguró. “Es fundamental que la educación se conecte con las verdaderas necesidades del mercado. Eso implica formar profesionales con pensamiento estratégico, habilidades digitales y visión internacional”.
En un encuentro privado con actores del ecosistema empresarial y educativo, Salvador enfatizó que la transformación digital no solo compete a las empresas, sino también al sistema formativo. “La educación en negocios no puede quedarse en la teoría. Los programas académicos deben tener un enfoque eminentemente práctico, internacional y orientado a resultados para preparar a los emprendedores para escalar sus ideas en entornos reales y competitivos”, indicó el experto.
Durante su gira, también abordó el rol de la inteligencia artificial en la reinvención de los modelos de negocio. “Innovar en la empresa ya no es una opción sino una obligación. La inteligencia artificial proporciona herramientas esenciales para mejorar la eficiencia, transformar modelos de negocio y generar ventajas competitivas sostenibles”, explicó, proyectando que esta tecnología será clave en la aparición de nuevas startups.
EAE Business School, con sede en España y más de 90 nacionalidades representadas en su comunidad, ha apostado por América Latina como eje de desarrollo. “Chile está en condiciones para convertirse en un hub global de innovación, pero eso solo será posible si se acorta la brecha entre la academia y el mercado”, afirmó Salvador.
La institución cuenta con un Hub de Emprendimiento en el que participan más de 200 alumnos cada año. En una década, ha incubado 113 proyectos y sus estudiantes han sido reconocidos internacionalmente, como ocurrió con los ganadores del Babson Collaborative Global Challenge en Boston.
Para Salvador, la clave del futuro está en formar líderes con capacidad de adaptación, visión estratégica y compromiso social. “La formación académica puede ser un puente entre la visión del emprendedor y la ejecución estratégica del negocio”, subrayó. “Nuestro objetivo es impulsar una generación de líderes preparados para enfrentar los retos del presente y del futuro, y Chile tiene potencial para ello”.


