La Operación Renta 2024 está resultando ser un desafío para miles de empresas chilenas, especialmente para las Pymes, que deben enfrentar la presión tributaria del mes de abril. Con más de 4.6 millones de declaraciones presentadas, la correcta planificación fiscal y el acompañamiento legal se han vuelto esenciales para asegurar la viabilidad de los negocios.
Durante el mes de abril, el país se enfrenta a una de las fechas más críticas en términos fiscales: la Operación Renta. Según datos entregados por el Servicio de Impuestos Internos (SII), 4.689.468 contribuyentes han presentado su declaración de impuestos este año, lo que representa un aumento del 1,3% en comparación con 2023. De este total, 1.481.851 corresponden a empresas, y un 11,6% de ellas tuvieron problemas con sus declaraciones, lo que podría desencadenar sanciones.
María del Pilar Poblete, consultora tributaria de Apparcel Uriarte Abogados, explica que una correcta planificación fiscal puede marcar la diferencia entre la continuidad o el cierre de una empresa. «Una buena salud tributaria no se construye en un día. Abril es el momento clave para revisar, ajustar y proyectar. Una planificación fiscal bien ejecutada puede significar la diferencia entre la continuidad o el cierre de una empresa», señala.
En este contexto, los profesionales de Apparcel Uriarte ofrecen una serie de recomendaciones para que las empresas puedan enfrentar con éxito lo que queda de la Operación Renta, que finaliza a mediados de mayo. Es fundamental revisar a tiempo los movimientos contables del año anterior, aplicar correctamente deducciones, exenciones y créditos fiscales disponibles, verificar el adecuado funcionamiento de la facturación electrónica, y confirmar el cálculo correcto de los Pagos Provisionales Mensuales (PPM). Además, se recomienda contar con un sistema de gestión contable claro y actualizado, evaluar el régimen tributario más conveniente según el tamaño y giro de la empresa, anticiparse a los pagos de impuestos para evitar crisis de liquidez, y solicitar asesoría legal ante cualquier cambio normativo. Prevenir errores comunes que puedan derivar en multas o fiscalizaciones y capacitar a los equipos internos sobre las obligaciones y procesos tributarios actuales también son medidas clave.
Las Pymes, tradicionalmente más vulnerables debido a su tamaño y recursos limitados, son las que enfrentan mayores desafíos en este período. María del Pilar Poblete destaca que «muchas pequeñas empresas enfrentan pagos inesperados o mal calculados, y se encuentran sin liquidez para enfrentarlos. La falta de planificación y de acompañamiento legal adecuado puede llevar a decisiones apresuradas o incluso al cierre del negocio».
En un entorno tributario cambiante y exigente, la asesoría legal se convierte en un aliado clave para las empresas de todos los tamaños. «La clave está en anticiparse, asesorarse y actuar con información. No es solo cumplir con el Servicio de Impuestos Internos, sino hacerlo de forma inteligente y estratégica», concluye Poblete.


