¿Qué diría Ud. si le informaran que la silla sobre la que está sentado es de papel? Seguramente se levantaría de inmediato, incrédulo y sorprendido del mensaje recibido, con el fin de constatar y observar lo que le han señalado. Luego, tocaría el objeto minuciosamente y, tal vez, seguramente, no se volvería a sentar. Pero lo más probable es que le vuelva el alma al cuerpo cuando le aseguren que esa silla es capaz de soportar hasta 120 kilos de peso.
Si bien en otras partes del mundo, especialmente en Europa, los muebles construidos en base a papel son algo que se hace cada vez más común, en nuestro país son una absoluta novedad.
Y la pionera de este rubro a nivel nacional es una joven profesional de Villa Alemana. Se llama Francisca Martínez Cabrera, de 28 años de edad, que en el año 2016 creó Fracta. “El nombre surge de los fractales, figuras geométricas, patrones, que cuando se reiteran forman algo distinto. Por ejemplo, toda la naturaleza está hecha a partir de fractales, es cosa de observar los árboles. Los muebles de Fracta se basan en una figura geométrica que se repite muchas veces, formando finalmente una silla, un sillón, una mesa, una lámpara”, explica Francisca.
“Siempre, desde pequeña, estuve, de una u otra forma, vinculada con el rubro del diseño. Mis padres son diseñadores. Mi madre se especializó en diseño de vestuario, trabajando con telas. Mi padre es dueño de una barraca, por lo que siempre estuve rodeada de gente que creaba formas y que trabajaba con materiales para transformarlos en otra cosa, en otros objetos “, relata Francisca.
En la USM
Francisca estudió en la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso. Optó por la carrera de Ingeniería de Diseño de Productos, titulándose en el 2014. “Era la carrera que me venía como anillo al dedo. Era lo que yo quería. Mezclaba lo que era la ingeniería con el diseño de productos, el diseño estructurado y, además, con mucho énfasis en temas de ingeniería comercial. Quedé en lista de espera, pero al final entré. En primer año repetí todos los ramos. Los profesores me decían que tomara otros cursos por fuera, para nivelarme, pero a partir de ese momento prometí recuperarme y salir en los 5 años de la carrera. Finalmente, formé parte de la primera generación de esta carrera. Fuimos cuatro compañeros los primeros en titularnos. Soy capricornio, me gustan los desafíos y la obtención de logros. Considero que lo clave para surgir es tener los objetivos claros y, por supuesto, mucha fuerza”.
Francisca fue elegida como Joven Líder el 2017, por la Fundación Piensa. Luego estuvo en una pasantía en Londres, por la Newton Fund.
La idea y su desarrollo
Respecto de cómo fue desarrollando su empresa, Francisca cuenta que “en la universidad nos daban mucha formación en cómo desarrollar proyectos, con la creación de productos reales, que finalmente había que lograr venderlos. Y en uno de los trabajos finales se nos pedía un producto innovador. Y yo me basé en una idea que había visto en el extranjero, una silla de papel”.
“Una vez egresada, tuve algunas experiencias laborales, pero me costó encontrar trabajo al comienzo, así que decidí darle más formalidad a la idea de emprender con la confección de muebles de papel, retomando la idea de la universidad. Ahí fue donde me adjudiqué una PRAE de Corfo, y me lancé”, relata.
“Efectivamente, estos muebles se estaban haciendo en Europa. Yo empecé a buscar la forma de optimizar el papel reciclado que se usa para estos productos. Mi idea era lograr que fueran muebles que tengan mayor capacidad de apertura. Jugué con la geometría del hexágono, hasta que llegué a lograr que con 270 pliegos de papel se pudiera construir una silla, con una apertura de cinco metros y con la capacidad de resistir 120 kilos. Es decir, Fracta encontró la fórmula para la optimización de materiales y con una confección a mano”, cuenta Francisca.
Su taller funciona en una bodega de Villa Alemana, en una propiedad de su familia. Trabaja con estudiantes, que se dedican a esta actividad en sus tiempos libres.
Cuatro productos
“Me ha ido bien. He tenido momentos de muy buenas ventas, otros no tanto, pero siempre la clave es la perseverancia y reinventarse en todo momento. Ahora estamos confeccionando cuatro productos: sillas, pisos, lámparas y mesas. Siempre estamos buscando nuevos diseños, como por ejemplo otro tipo de sillas”, señala.
Vende sus productos a través de sus redes sociales, su sitio web www.fracta.cl, y en una tienda del retail.
“Hay que cambiar la mentalidad de la gente”
“Creo que Fracta tiene muchas proyecciones. La clave está en lograr un buen diseño, pero con reutilización de productos. De hecho ahora estamos experimentando con retazos de madera y perfiles de tetrapack. Creo que hay que cambiar la mentalidad de la gente, que piensa que al ver productos reciclados éstos deben ser más baratos. Y este es un tema cultural súper importante. Estamos insertos en una sociedad en un momento donde se habla mucho de crisis ambiental, de cambio climático, pero aún está muy distante la real concepción de un cambio de mentalidad en este aspecto. El concepto del reciclado debe incorporarse en la gente mucho más. Aún no se valora este tipo de diseño como corresponde. Y realmente estamos a nivel internacional. En el extranjero hay 5 marcas que se especializan en este producto. Acá en Chile hay empresas que se han especializado en revender este tipo de productos que vienen del extranjero. Y nosotros somos los únicos que hacemos este producto en Chile. Todo es hecho por chilenos”, señaló.
Para Francisca ha sido muy importante en el último tiempo su relación con Tarek Ceriani, también un joven líder elegido por la Fundación Piensa y dueño de Cratus, empresa especializada en la creación de artículos deportivos. “Nos hemos complementado mucho y siempre me está apoyando, impulsando a seguir innovando y salir adelante”, recalca.


