La automatización de procesos se ha transformado en una herramienta clave para las pequeñas y medianas empresas en Chile, pero todavía arrastra una serie de mitos que generan resistencia, especialmente por temor a perder empleos o pensar que es una solución costosa. Especialistas aseguran que se trata, en realidad, de un impulso estratégico para la eficiencia.
Según un estudio realizado por Microsoft en Chile, un 71% de las pymes nacionales considera que la automatización es relevante para sus operaciones. Sin embargo, muchos negocios aún no dan el salto por ideas erróneas asociadas a esta tecnología.
Uno de los prejuicios más comunes es que la automatización eliminará puestos de trabajo. “Es un mito pensar que automatizar significa despedir gente. La automatización libera a los colaboradores de tareas repetitivas y les permite enfocarse en labores más complejas y estratégicas”, explicó César Ozán, CEO y fundador de IntelliHelp.
Otro de los mitos extendidos es que solo las grandes empresas pueden acceder a este tipo de herramientas. “La automatización no es un lujo. Hoy existen soluciones pensadas para pymes, muchas de ellas gratuitas, con interfaces intuitivas y acompañamiento profesional”, aseguró Ozán.
El impacto, según el experto, puede notarse de inmediato: “Sectores como los departamentos de finanzas y facturación son claros ejemplos, ya que la automatización permite agilizar la emisión de documentos, la conciliación bancaria y el seguimiento de pagos, lo que reduce errores y tiempos de gestión. Lo mismo ocurre en atención al cliente, donde los chatbots y sistemas de ticket permiten brindar respuestas rápidas y ordenadas, mejorando la experiencia del cliente sin saturar el equipo humano”.
Pero no son las únicas áreas beneficiadas. “También se optimizan los procesos de ventas, logística e inventario, así como la gestión interna y recursos humanos. Desde el seguimiento de clientes hasta la solicitud de vacaciones, todo puede fluir mejor si se automatiza”, explicó.
Para Ozán, más allá de la eficiencia operativa, la automatización tiene un efecto positivo en la motivación del equipo. “Implementar la automatización también impacta positivamente en la motivación y productividad del equipo. Al ver que sus esfuerzos se reflejan en resultados tangibles, los colaboradores perciben una mejora en la eficiencia de sus trabajos diarios”.
El CEO de IntelliHelp recomienda que las pymes que quieran comenzar este proceso, lo hagan con una evaluación interna de los procesos más rutinarios. “Es clave partir por lo simple. Probar, medir y luego escalar. Si se hace con estrategia y comunicación, se reducen los miedos y se avanza con confianza”.
Los beneficios son claros: mayor agilidad, menos errores, más tiempo disponible para pensar el negocio y, en definitiva, crecimiento. “Automatizar ha permitido a muchas pymes escalar sin contratar más personal ni ampliar infraestructura. Es una herramienta clave para crecer de forma inteligente y sostenible”, concluyó Ozán.


