A pesar de la creciente conectividad en Chile, millones de personas carecen de las habilidades digitales necesarias para aprovechar la tecnología. Esta brecha limita su acceso a empleos, servicios y desarrollo personal, pero el acceso satelital podría ser la clave para mejorar la conectividad en áreas remotas.
En Chile, más de 5 millones de personas tienen acceso a internet, pero no saben cómo utilizarlo adecuadamente. Esta falta de habilidades digitales los excluye de la economía digital, dificultando su acceso a mejores oportunidades laborales y a servicios esenciales en la vida cotidiana. Mientras tanto, el acceso satelital se perfila como una posible solución para mejorar la conectividad en zonas rurales y aisladas.
Aunque la conectividad en Chile ha aumentado significativamente, con un 74% de la población conectada a internet 4G, la «brecha de uso» afecta a un 25% de la población. Aunque estas personas tienen acceso a internet, no poseen las habilidades digitales necesarias para aprovecharlo plenamente. Esta desconexión no solo limita el acceso a servicios esenciales, como la realización de trámites o la programación de citas médicas, sino que también restringe el acceso a empleos más calificados y oportunidades de desarrollo profesional.
Pedro Bentancourt, vicepresidente de Asuntos Externos, Económicos y Regulatorios de Vrio Corp, resaltó la importancia de cerrar esta brecha. “La falta de habilidades digitales impide que las personas aprovechen las oportunidades que ofrece la economía digital. La exclusión de esta parte de la población limita su acceso a trabajos mejor remunerados y a una mejor calidad de vida”, señaló Bentancourt.
Además de la brecha de habilidades, Chile enfrenta desafíos significativos en áreas rurales y zonas aisladas, donde la infraestructura tradicional de telecomunicaciones no llega con la misma efectividad. Aquí es donde entra en juego el acceso satelital como una solución innovadora.
Claudio Araya, subsecretario de Telecomunicaciones, subrayó que el acceso satelital podría ser la respuesta para las zonas más remotas del país. «La experiencia de España con el subsidio a la conexión satelital muestra una iniciativa innovadora para conectar a quienes viven en zonas de difícil acceso. En Chile, estamos observando este modelo con atención», afirmó Araya. El subsecretario explicó que, aunque no cuentan con los recursos para replicar el modelo español en su totalidad, están explorando alternativas creativas, como alianzas público-privadas para ofrecer soluciones de conectividad satelital en localidades aisladas.
Las constelaciones de satélites de órbita baja, como las ofrecidas por empresas como Starlink, Kuiper y OneWeb, han mostrado ser una alternativa viable para conectar pequeñas localidades donde las soluciones tradicionales de 4G o 5G no llegan. Araya destacó que estas soluciones han permitido la creación de redes comunitarias y WiFi gratuito en áreas rurales, lo que ha sido un paso importante para reducir la brecha de acceso.
“Lo que nos queda es definir en qué zonas esta solución sería mejor que otras disponibles, como por ejemplo 4G o 5G, y focalizar el esfuerzo en esos lugares. Además, debemos buscar financiamiento para subsidiar la adquisición de terminales satelitales y encontrar modelos de operación eficientes, como redes vecinales”, agregó el subsecretario.
La brecha de habilidades digitales sigue siendo un obstáculo importante, y las políticas públicas están dirigidas tanto a mejorar el acceso como a fortalecer las competencias digitales. El gobierno de Chile ha implementado la Ley de Internet como Servicio Público, que ofrece subsidios a las familias más vulnerables, facilitando el acceso a internet de manera económica.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer para asegurar que todos los chilenos puedan utilizar internet no solo para conectarse, sino para mejorar su calidad de vida. La colaboración entre el sector público y privado, junto con un enfoque en la alfabetización digital, serán claves para enfrentar los desafíos que plantea la economía digital.


