Creada por Macarena Becker tras vivir en carne propia la vulneración de su privacidad, Leakend se dedica a rastrear y eliminar contenido filtrado en la red.
Lo que comenzó como un problema personal se transformó en una solución para muchos. Tras enfrentar la filtración de imágenes y la suplantación de identidad, Macarena Becker cofundó Leakend, una startup chilena que busca proteger la privacidad digital, enfrentando un problema cada vez más común: la pérdida de control sobre los datos en internet.
“Cuando ves que tu imagen circula sin tu consentimiento, no solo sientes que pierdes el control de tu contenido, sino también de tu propia identidad”, contó a La Quinta Emprende Macarena Becker, cofundadora de Leakend. Su experiencia con la filtración de imágenes y la aparición de cuentas falsas no solo fue un golpe personal, sino el impulso para crear una solución que ahora beneficia a miles de personas.
Leakend nació con un objetivo claro: identificar, rastrear y eliminar contenido filtrado en la red. Basándose en leyes de derechos de autor y herramientas tecnológicas, la startup enfrenta uno de los desafíos más complejos del entorno digital actual: la vulnerabilidad de la privacidad en un ecosistema donde los datos pueden replicarse en segundos.
El proceso es directo. “Cuando alguien sospecha que su contenido ha sido filtrado, lo primero que hacemos es rastrear en profundidad las plataformas digitales y sitios web donde podría estar publicado. Luego, gestionamos su eliminación, basándonos en las normativas vigentes y las políticas de cada plataforma”, explica Becker.
Pero más allá de lo técnico, el impacto emocional es innegable. “Esto no se trata solo de datos. La filtración puede generar una sensación de vulnerabilidad que afecta tu día a día. Recuperar la tranquilidad también es parte del proceso”, afirma Becker, resaltando que la protección de la identidad digital tiene implicaciones que van desde lo económico hasta lo psicológico.
El crecimiento de Leakend también refleja un cambio de mentalidad: la conciencia de que la privacidad en internet no es un tema menor ni exclusivo de figuras públicas. “Nadie debería normalizar la idea de que perder el control sobre tu imagen es parte del juego de internet”, sostiene Becker.


