Por Gabriela Armijo, gestora Red de Partners y Vinculación de Chrysalis PUCV
Cada vez que entrevisto a algún interesado en sumarse a nuestra Red de Mentores, me llama la atención cuando comenta que la motivación para ser mentor es “dar una vuelta de mano”, “ayudar a nuevos emprendedores” o “porque también tuve un mentor y es súper enriquecedor cuando uno está iniciando”… Eso es un argumento valiosísimo, el querer ayudar desinteresadamente a nuevos emprendedores en su camino. Pero, ¿qué rol cumple un mentor y cuán importante es el papel de las Redes de Mentores en el ecosistema de emprendimiento?
En el desarrollo económico y social de nuestro país, el emprendimiento es un pilar fundamental y contar con redes de apoyo que ayuden a los emprendedores a enfrentar los desafíos de generar un negocio desde cero, es tan importante como tener buenas ideas de negocio o acceder a financiamiento oportuno.
Es por eso que existen las Redes de Mentores. Estas funcionan como guía para los emprendedores, aportando acceso a contactos, conocimiento y experiencia, que por sí solos les tomaría mucho tiempo adquirir.
En los últimos años, en nuestro país estas redes han ganado terreno gracias al impulso de entidades como CORFO que entrega financiamiento para potenciarlas. Es más, según datos entregados por la misma entidad, en la última década, más de tres mil emprendedores han recibido ayuda de las Redes de Mentores apoyadas por la corporación, consolidándolas como una herramienta clave en el desarrollo de los ecosistemas de emprendimiento locales.
¿Y qué impacto tangible puede resultar de tener un mentor? Se ha determinado que la curva de aprendizaje de los emprendedores disminuye al recibir mentorías. Endeavor, en un estudio realizado, muestra que aquellos que cuentan con este soporte tienen el doble de probabilidades de sobrevivir más de cinco años en comparación con los que no tienen acceso a esta herramienta. Esta cifra es especialmente relevante en un país como el nuestro, donde el 75% de los emprendimientos no logran superar los tres primeros años de vida.
Las redes de mentores funcionan como un puente hacia nuevas oportunidades, ya que favorecen la conexión con inversores o incluso, agilizan el proceso de internacionalización de los productos o servicios que desarrolla el emprendimiento. Por lo que el contar con un mentor o con un proceso de mentorías impacta directamente en el crecimiento de los negocios, ya que se aprenden mejores prácticas en temas de marketing, gestión financiera, entre otras.
Hay un gran número de Redes de Mentores en el país que apoyan en diferentes industrias. Entre ellas se encuentra la Red de Mentores Chrysalis PUCV, que nació alrededor del año 2017 y que poco a poco ha ido consolidando su comunidad, lo que ha permitido que tengan un sentido de pertenencia con la institución. Por un lado, contribuyendo con su experiencia al acompañamiento de los emprendedores y, por otro, generando sinergias y relaciones entre los mismos integrantes de la red, lo que ha permitido que contemos con un grupo de mentores que participa y colabora activamente de instancias adicionales al acompañamiento de mentorías uno a uno con los emprendedores.
Como gestora de la Red de Mentores de la Incubadora Chrysalis de la PUCV, es muy importante, maximizar el bienestar de los mentores en la red, ya que para ellos este es un servicio “ad honorem”, por lo que se debe trabajar en crear instancias de fidelización que les entregue espacios de vinculación entre los demás integrantes, mediante actividades como almuerzos o cafés para que se conozcan entre ellos, además de espacios en los que se puedan mostrar al ecosistema y al portafolio, a través de talleres o charlas, y otras iniciativas que permiten que el mentor se sienta parte de la incubadora y no sea solo un “bien transaccional” que es citado a hacer un acompañamiento de mentoría a un emprendimiento, dos veces al año.
Todo este trabajo de fidelización ha desarrollado tal nivel de compromiso de algunos integrantes de nuestra red, que ha llevado a que un mentor, luego de haber terminado las mentorías con el emprendimiento, se haya sumado de manera activa al proyecto como socio, mostrando confianza en el equipo emprendedor, en su idea de negocio y viendo potencial para seguir contribuyendo de manera activa.
Además el proceso de mentoría prepara a los emprendedores a conocer y adaptarse de mejor manera a los cambios del mercado y a desarrollar mejor la resiliencia. El camino que recorren juntos no solo le entrega conocimientos a quien emprende, el mentor también aprende durante los meses de trabajo en conjunto. Esta acción permite fortalecer el ecosistema y potenciar un círculo virtuoso en donde los mentores de hoy pueden ser futuros emprendedores y en donde los emprendedores de hoy pueden ser futuros mentores que quieren devolver valor a la comunidad y al ecosistema.
Este último punto se ha llevado a cabo en nuestra red, en donde al menos seis mentores son antiguos incubados Chrysalis, que con el pasar de los años han querido colaborar y aportar desde su experiencia acompañando a los emprendedores en su camino.
A pesar de los grandes avances que han tenido las Redes de Mentores en los últimos años, aún queda un gran espacio para maximizar su impacto en Chile. Es importante ampliar su cobertura a regiones que no tienen acceso suficiente, donde los emprendedores no cuentan con recursos para poder acceder a esta ayuda. Es primordial además, formar y capacitar a los propios mentores, para asegurar que estén actualizados en las temáticas que requiere el ecosistema de emprendimiento y que conozcan las herramientas clave a entregar en las mentorías.
No hay duda en que las Redes de Mentores son un elemento esencial para el éxito de los emprendimientos. Fortalecerlas es una acción necesaria para robustecer los ecosistemas de emprendimiento y hacerlos sostenibles.


