La Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez, en colaboración con Startup School, premió a los ganadores de «Prototypes 2024», un programa de innovación y emprendimiento con enfoque científico-tecnológico. Este año, los proyectos distinguidos abordan desafíos en la industria gastronómica, el mercado laboral femenino y la sostenibilidad alimentaria.
En la nueva edición del programa «Prototypes», estudiantes de la Universidad Adolfo Ibáñez demostraron cómo la creatividad y la ciencia pueden transformar sectores clave de la sociedad. Los proyectos ganadores destacan por su potencial de impacto en la industria gastronómica, la inclusión de las mujeres en el mundo STEM y la sostenibilidad alimentaria, consolidando un espacio para la innovación y el emprendimiento con base científica.
Este año, la competencia atrajo una amplia gama de propuestas que exploraron soluciones para diversas problemáticas sociales y económicas. Los estudiantes, a lo largo de un proceso de formación intensivo mediante bootcamps, lograron avanzar desde simples ideas hasta proyectos con un fuerte componente innovador. En esta edición de 2024, los ganadores fueron tres iniciativas que sobresalieron por su enfoque disruptivo y el uso inteligente de la ciencia y tecnología.
ComeApp, ganador en la categoría General, es una aplicación dirigida a la industria gastronómica que busca optimizar la oferta de restaurantes mediante el análisis de los gustos y preferencias de los comensales. A través de encuestas a clientes, los restaurantes pueden ajustar su menú y mejorar la experiencia del cliente.
En la categoría de Innovación Social, el proyecto FantásTICas STEM se destacó por su propuesta para reducir la brecha de género en los campos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). A través de programas de mentoría y asesorías, buscan incrementar la participación femenina en estos sectores, promoviendo un cambio en la cultura laboral y empresarial.
Por último, en la categoría Científico-Tecnológica, el proyecto FitBag sorprendió con una propuesta sostenible: barritas proteicas elaboradas a base de «bagazo», un residuo orgánico de la producción de cerveza. Esta innovadora solución no solo ofrece un producto altamente nutritivo, sino que también contribuye a la reducción del desperdicio alimentario.


