Juan Carlos Sepúlveda, estudiante de Ingeniería Civil Electrónica, desarrolló un dispositivo que facilita la medición de voltajes mediante audiolectura, permitiendo a otro alumno ciego realizar experimentos en una asignatura de electromagnetismo.
Un equipo de medición diseñado con placas de desarrollo y un sistema de audiolectura fue el proyecto que realizó, como parte de su práctica profesional, Juan Carlos Sepúlveda, estudiante de Ingeniería Civil Electrónica de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM). El dispositivo ha permitido que un estudiante ciego curse una asignatura de laboratorio en electromagnetismo, marcando un hito de inclusión en la casa de estudios.
En el marco de su práctica profesional, y tras un largo proceso de rehabilitación que le permitió regresar a las aulas luego de 18 años, Juan Carlos Sepúlveda desarrolló un dispositivo que facilita la medición de voltajes mediante audiolectura. Este equipo fue implementado en colaboración con el Departamento de Física y el programa de Inclusión de la USM, y ya ha sido utilizado con éxito por Juan Pablo Castillo, estudiante ciego de Ingeniería Civil Industrial, en su curso de laboratorio de electromagnetismo.
Alfredo Navarro, profesor del Departamento de Física, explicó que el proyecto requirió un enfoque interdisciplinario que consideró tanto las necesidades específicas de Sepúlveda, usuario de silla de ruedas, como las de Castillo, con discapacidad visual total. La colaboración entre estudiantes y docentes en el desarrollo del equipo no solo fue un logro técnico, sino también un avance hacia una educación más inclusiva.
La encargada del programa de Inclusión, Marcela Liberona, destacó la importancia de este tipo de iniciativas, resaltando que el trabajo colaborativo entre diferentes departamentos y el acompañamiento constante fortalecen el compromiso de la institución con la diversidad y la inclusión. “Es fundamental ajustar nuestras prácticas y cultura para que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades”, afirmó.
A través de su dispositivo, Sepúlveda logró desarrollar un voltímetro con audiolectura, que permite escuchar los valores de medición mientras se visualizan en una pantalla, adaptando así las prácticas de laboratorio para personas con discapacidad visual. Con la asistencia de Mauricio Aravena, compañero de carrera y monitor de la práctica, Sepúlveda avanzó rápidamente en la implementación del equipo, superando los desafíos de actualización de conocimientos que implicaba su regreso a la carrera tras tantos años.
El éxito del equipo en el laboratorio de electromagnetismo ha sido significativo y ha demostrado que la inclusión en la educación superior es posible con compromiso y creatividad. El profesor Navarro ahora espera compartir los resultados de esta práctica para fomentar adaptaciones similares en otras instituciones, contribuyendo al avance de la inclusión en la educación de ciencias en Chile.


