La incubadora de negocios de la PUCV celebra su aniversario destacando su labor en la descentralización y apoyo a emprendedores, con especial énfasis en el empoderamiento femenino.
Desde su creación en 2009, la Incubadora de Negocios Chrysalis de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) ha sido un pilar fundamental en la promoción de la innovación y el emprendimiento, especialmente en regiones tradicionalmente alejadas del foco económico central de Chile. Este 2024, al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, Chrysalis destaca no solo por su enfoque en la descentralización, sino también por su compromiso con la equidad de género, posicionándose como un referente en la inclusión femenina dentro del ecosistema emprendedor nacional.
A lo largo de sus 15 años de historia, Chrysalis ha puesto un énfasis particular en la inclusión de mujeres en el emprendimiento, logrando que hoy, más mujeres que hombres formen parte de su equipo. El 50% de los puestos de liderazgo de la incubadora están ocupados por mujeres, y desde 2018, ha impulsado más de 250 emprendimientos liderados por mujeres en todo Chile. «La equidad de género es una parte fundamental de nuestra cultura. Sabemos que un equipo diverso nos hace más fuertes y nos permite enfrentar los desafíos desde diferentes perspectivas», señala Macarena Rosenkranz, directora de Innovación de la PUCV y líder de Chrysalis.
Esta visión inclusiva se traduce no solo en la composición interna del equipo de trabajo, sino también en los proyectos que la incubadora apoya. La creación de espacios que fomenten la participación femenina en la innovación empresarial ha sido clave en la consolidación de Chrysalis como un referente de inclusión y empoderamiento para las emprendedoras del país.
Desde sus inicios, Chrysalis ha estado comprometida con la descentralización de la innovación, entendiendo que el talento y la creatividad no están concentrados solo en la capital. Con una red de apoyo que ha llegado a las regiones de Atacama, Coquimbo, Maule y Magallanes, la incubadora ha logrado democratizar el acceso a recursos y redes de contacto, lo que ha permitido a los emprendedores regionales acceder a oportunidades de crecimiento.
«Siempre entendimos que la innovación no debía estar centralizada. Desde Chrysalis, nuestro objetivo es entregar herramientas y apoyo a emprendedores de regiones, porque creemos firmemente que el talento y la creatividad están presentes en todo el país», comenta Rosenkranz. Esta visión ha permitido que más de mil startups reciban apoyo desde su creación, generando casi tres mil empleos en zonas fuera de los centros urbanos tradicionales.
Evolución y proyectos futuros
El impacto de Chrysalis no solo se mide en las más de mil startups apoyadas o los fondos gestionados, que suman más de US$23 millones, sino también en la expansión de su influencia a nuevas regiones. En 2015, la incubadora extendió sus operaciones al norte del país con Cowork Atacama en Copiapó, especializándose en emprendimientos relacionados con la minería y las necesidades locales.
En el ámbito formativo, el programa «Talentos e Ideas que Motivan» (TIM) ha impactado a más de 15 comunas de la Región de Valparaíso, consolidándose como un espacio de formación para nuevos emprendedores. En 2024, TIM recibió la certificación de la PUCV, destacando la calidad de sus procesos y el alcance de su impacto en las comunidades.
De cara al futuro, Chrysalis tiene grandes proyectos. En 2025, planean un evento de internacionalización para promover las startups regionales en mercados globales y continuar con capacitaciones en sostenibilidad, buscando nuevas certificaciones que refuercen su compromiso con el desarrollo sostenible. En diciembre, la incubadora celebrará sus 15 años con un evento que reunirá a actores clave del ecosistema emprendedor para reflexionar sobre los logros alcanzados y proyectar el futuro de la innovación en Chile.
Mirada hacia el futuro
Cristhian Aldayuz, gerente de Chrysalis, reflexiona sobre los logros alcanzados y las metas que quedan por cumplir: «Estamos orgullosos de lo que hemos logrado, pero no nos detenemos aquí. Nuestro compromiso es seguir impulsando la innovación, no solo en las regiones donde ya estamos presentes, sino también en otras nuevas. Queremos que Chrysalis siga siendo un catalizador para el cambio positivo en el ecosistema emprendedor chileno».
Así, con 15 años de trayectoria, Chrysalis se posiciona como una incubadora de negocios que no solo ha fomentado la innovación, sino que también ha contribuido de manera significativa al desarrollo económico y social de las regiones de Chile, destacándose por su visión descentralizadora e inclusiva, especialmente en la promoción del emprendimiento femenino.


