Josefina Pizarro, una emprendedora chilena dedicada a la joyería artesanal, logró llevar sus piezas a la Semana de la Moda de Nueva York, tras perfeccionar sus habilidades digitales. Con la ayuda de la Inteligencia Artificial, la empresaria transformó su emprendimiento local en una propuesta global.
Una pieza de barro que pasa por las manos de una artesana se convierte en joya. Una joya que llega a la pasarela de la Semana de la Moda en Nueva York. Esta es la historia de Josefina Pizarro, una mujer que no solo transformó arcilla en arte, sino también su vida, gracias a las herramientas digitales y la Inteligencia Artificial. Hoy, sus diseños lucen en el corazón de la moda internacional, un reflejo del poder del emprendimiento femenino y de cómo la tecnología puede abrir puertas impensadas.
Josefina comenzó su carrera como vendedora en una tienda de lencería, pero un problema de salud y una serie de cambios personales la impulsaron a replantearse su vida. Fue en ese momento que se inscribió en un curso de cerámica, una disciplina que siempre había querido explorar. “Siempre me fascinó la cerámica, los colores, los matices, cómo transformas un pedazo de barro en algo hermoso. Fue mi forma de volver a conectarme conmigo misma”, comenta Josefina.
Lo que comenzó como una forma de expresión personal pronto se convirtió en un emprendimiento. Sin embargo, como muchos emprendedores, Josefina se encontró con un obstáculo: no sabía cómo dar a conocer su trabajo ni cómo vender en línea. Fue aquí donde el programa Emprendedoras Conectadas, lanzado en 2019 por el Centro de Datos de Google en Quilicura y la Fundación Kodea, marcó un antes y un después en su historia. Este programa tiene como objetivo capacitar a mujeres emprendedoras en herramientas digitales clave, como marketing digital, ventas online y educación financiera, para ayudarlas a expandir su alcance y potenciar su negocio.
“Emprendedoras Conectadas me enseñó a manejar mis redes sociales de manera efectiva, a crear contenido relevante y a usar herramientas como la agenda digital y las plataformas de ecommerce. Pero lo más importante fue que me dio confianza. Aprendí a proyectar mi voz y mi mensaje de manera clara y profesional”, destaca Josefina, quien terminó su ciclo de talleres en 2024 como una de las 56 graduadas del programa.
Una de las sorpresas más grandes llegó cuando, durante una de sus exposiciones en un centro comercial de Quilicura, sus piezas fueron vistas por una amiga de la diseñadora chilena Susana Arredondo, quien estaba buscando joyas para complementar su colección en la Semana de la Moda de Nueva York. “Le mostré algunas fotos de mis nuevos diseños y le encantaron. Unos aros y un collar de cerámica se hicieron parte de la pasarela, acompañando las creaciones de Susana en uno de los eventos más importantes de la moda mundial”, relata emocionada Josefina.
Este hito marcó un antes y un después en su carrera. No solo sus piezas fueron apreciadas a nivel internacional, sino que además su historia es un testimonio de cómo el emprendimiento femenino, respaldado por la capacitación digital y el uso inteligente de la IA, puede superar las barreras y llegar al público global. «Con mi hija se nos cayeron unas lágrimas cuando me enteramos de que mis joyas estaban en Nueva York. Nunca imaginé que algo que hice con tanto amor llegaría tan lejos», confiesa.
El impacto de la Inteligencia Artificial en su negocio ha sido crucial. “Antes de ingresar al programa, usaba una app de IA, pero no sabía cómo aprovecharla al máximo. Ahora le pido que me ayude a crear estrategias de marketing, a optimizar mis descripciones de productos e incluso a diseñar campañas de ventas. Es increíble cómo me ha ayudado a estructurar mi negocio y a posicionarme mejor en el mercado», comenta Josefina.


