Por Constanza Díaz Carvajal, Directora Ejecutiva ONG TecMujer Embajadora Technovation Girls Chile
Hace algunos días como organización, realizamos un seminario con el fin de avanzar en temas de igualdad en tecnología. Las cifras no mienten y sólo un 15% de las mujeres son parte de este campo en Chile y ocupan cargos de liderazgo en empresas TI.
Por esa razón y desde un inicio en 2018, el programa de Habilidades Digitales del Siglo XXI, basado en el currículum internacional de Technovation Girls, ha buscado ser un factor de cambio para lograr que niñas y adolescentes, nuestras profesionales del futuro, se acerquen y encanten con la tecnología y quieran ser parte de un mundo que hasta ahora es masculinizado.
Medir el impacto de nuestra labor como ONG, para conocer los avances en el impulso de vocaciones STEM en niñas y adolescentes de nuestro país, ha sido fundamental para trazar una hoja de ruta donde podamos poner énfasis y lograr mover la aguja hacia una verdadera disminución en la brecha de género en STEM.
Es por ello que llevamos a cabo un estudio consistente y único en Chile, en los liceos e interescolares donde implementamos el Programa con un instrumento de medición unificado desde 2021, desarrollado por el equipo del programa Technovation Girls Chile de la ONG Tecnología con Nombre de Mujer. Desde que iniciamos nuestro trabajo en los liceos, teníamos un profundo sentido de responsabilidad al desarrollar un programa en el sistema educativo, por lo que medir siempre ha sido una parte fundamental de este proceso.
El programa Technovation, busca promover – de manera gratuita- el interés en las ciencias y la tecnología, en particular en niñas y adolescentes, para que más mujeres se incorporen en áreas STEM, cerrando así las brechas de género que existen en estas áreas. Esto se hace a través de una experiencia práctica, que implica la definición y diseño de un proyecto tecnológico que aborde un problema real. Las niñas trabajan en equipo, en el que deben asumir distintos roles y acoplar ideas, intereses y compartir carga de trabajo, involucrando a la comunidad que implementa el programa en distintas organizaciones y establecimientos educacionales.
Nuestro propósito es ayudar a abrir el abanico de oportunidades, desde un proceso educativo estructurado en un plan de estudios curricular asequible y claro, que les permita conectarse con su entorno local, a la vez que desarrollan una mirada global para resolver problemas y que impulse el desarrollo de habilidades digitales, como el pensamiento crítico, el pensamiento analítico, la programación, la empatía y el trabajo en equipo.
Trabajamos con niñas y jóvenes que en un 76% pertenecen a los quintiles más vulnerables del país en 8 regiones, particularmente en Liceos Técnicos profesionales, en 1° y 2° medio. Sin duda, uno de los puntos más relevantes del estudio fue la incorporación de variable de “disposición hacia la resolución de problemas” porque apareció como factor relevante asociado tanto en la diferencia inicial de los indicadores como en la evolución más favorable de la inclinación hacia áreas STEM del manejo de conceptos y del pensamiento sistémico.
En términos de brecha de género, por ejemplo, las mujeres de los liceos en 2022 mejoraron un 7% en pensamiento sistémico y sus compañeros un 4%, por lo que ellas alcanzaron y superaron el desempeño de los hombres en la medición de cierre. Por su parte, las participantes del programa interescolar mejoran en un 10% en esa medición de cierre.
Hay que destacar que este es el primer estudio de este tipo en Chile, considerando además los distintos años que medimos el Programa, con las implicancias de ir saliendo de una pandemia y asumiendo nuevamente la presencialidad escolar, podemos ver un claro avance e impacto en las niñas que pasan por él, confirmando que la metodología que usamos, un esquema de Aprendizaje Basado en Proyectos, funciona y da resultados, que hoy medimos con evidencia científica y que muestra evoluciones muy positivas
Si bien, los datos indican que estamos a más de 100 años de la equidad de género en nuestro país, también muestran que vamos por buen camino y que al igual que los países que han invertido en un desarrollo económico de la mano de la tecnología y la ciencia a nivel internacional, alcanzan con mayor rapidez el desarrollo económico.
Con nuestra labor y este estudio, buscamos mostrar un camino de buenas prácticas que pueden ayudar a desarrollar políticas públicas que nos permitan no tener que esperar tanto para que las mujeres participemos de forma equitativa en la sociedad y muy especialmente que las niñas de hoy puedan ser las líderes del mañana.


