Con la llegada de la pandemia, la industria de la seguridad en Chile dio un vuelco importante debido al proceso de digitalización que experimentó la mayoría de los negocios. Lo que empezó como un mayor enfoque en la ciberseguridad, evolucionó hasta volverse una transición holística hacia las nuevas tecnologías de seguridad comercial y de vivienda.
Seguridad física y digital
Cuando se habla de tendencias en la tecnología de seguridad, es importante hacer una distinción entre la seguridad física y la digital. Mientras que la física hace referencia a todas aquellas herramientas diseñadas para proteger propiedades y bienes, la digital se enfoca en la protección de datos.
Para la seguridad física, las empresas se enfocan en sistemas como la videovigilancia, el control de acceso y las alarmas; por su parte, para la seguridad digital, las compañías se decantan por el desarrollo de software antivirus, el respaldo de información y protocolos en la nube, y la protección de las redes de comunicación.
Para el 2024, se espera que estas tecnologías comiencen a implementarse de manera masiva en nuestro país:
Inteligencia artificial
En los últimos años, muchos proveedores de seguridad se han adentrado de lleno en la inteligencia artificial. Con esta pueden recopilar y analizar grandes cantidades de datos para no solo prevenir actividades delictivas dentro de las instalaciones y viviendas de sus clientes, sino también para agilizar el proceso de respuesta.
Desde cámaras con inteligencia artificial, hasta hasta algoritmos para la automatización de procesos, esta tecnología estaría cambiando por completo la forma en la que se protege a la población.
Un ejemplo es el del Club Universidad de Chile, que instaló más de 60 cámaras en su estadio y alrededores, todas equipadas con inteligencia artificial para hacer seguimiento a los asistentes. Esto incluye la identificación biométrica, detección de objetos prohibidos, control de tránsito e incluso seguimiento en tiempo real.
Ciberseguridad holística
En Chile, el área de la seguridad que mayor apoyo ha recibido por parte de las autoridades es la ciberseguridad, contando no solo con la creación de la primera ley en la materia en la región, sino también con una importante inversión basada en la implementación de nueva tecnología, así como en la contratación de personal estratégico.
El nuevo marco regulatorio, en conjunto con la imposición de reglas para el sector empresarial, también estaría tipificando nuevos delitos para ayudar a prevenir actos delictivos basados en ataques de naturaleza informática. La publicación, a mediados de este año, ya estaría obligando a que se realicen cambios importantes en el sector.
Seguridad y trabajo híbrido
Con cerca del 67% de las empresas chilenas manteniendo un modelo de trabajo híbrido para finales del 2023, las medidas para la protección de las instalaciones laborales se han mantenido como prioridad durante el 2024. No solo se trata de medidas para proteger datos e inmuebles, sino incluso para garantizar la seguridad de los empleados.
Esto se debe a que, con un flujo de personal inestable, las medidas de seguridad estandarizadas ya no son suficientes. Es fundamental considerar la instalación de cámaras de videovigilancia adicionales, como las cámaras de seguridad bullet, así como incrementar el personal de seguridad.
Control de acceso en celulares
En un esfuerzo por seguir la fusión entre la seguridad física y digital, muchas empresas están comenzando a implementar sistemas de control de acceso que se apoyan en los teléfonos inteligentes para limitar el ingreso de intrusos. Estos no solo utilizan tarjetas y códigos de acceso, sino identificación a dos pasos mediante el uso del celular.
Se trata de una capa adicional en los protocolos de seguridad, haciendo que el robo de credenciales o el extravío de pases de acceso no sea una verdadera amenaza a la seguridad física de los inmuebles.
Seguridad basada en la nube
La tecnología de la nube, inicialmente utilizada para respaldar archivos, se ha convertido en una gran aliada de los sistemas de seguridad, permitiendo que entramados completos de protección de datos funcionen en todo momento gracias a Internet.
Estos no operan únicamente en el espacio “material”, sino que siempre están activos a través de la red, permitiendo que sigan funcionando incluso en el caso de eventos que afecten la integridad de los equipos.
No fue sino hasta este 2024 cuando las empresas realmente intensificaron sus inversiones para potenciar esta tecnología en Chile. De la mano de competidores como Amazon, Oracle y Huawei, se espera que un gran porcentaje de los negocios locales comiencen a implementar la seguridad en la nube este mismo año.
Como respuesta a un incremento en la inseguridad, tanto física como digital, las autoridades chilenas han puesto todo su enfoque en prevenir y responder a estos nuevos modelos criminales. La promulgación de la Ley de Seguridad Privada, en conjunto con la publicación de la Ley Marco de Ciberseguridad en Chile son claros ejemplos de esto.


