Por Katherine Westerhout,Coordinadora Plataforma de Innovación y Emprendimiento The Lift PUCV. Facultad de Ingeniería PUCV
En el mes de la conmemoración del Día de la mujer, siendo ingeniera me surge la siguiente pregunta: ¿por qué es tan urgente la atracción de talento femenino a las carreras STEM?
Es una realidad que la falta de representación femenina en este campo es una muestra de los sesgos arraigados que aún hoy obstaculizan el desarrollo pleno de la sociedad del siglo XXI. Esta disparidad no sólo es una cuestión de igualdad de oportunidades, sino también una limitación significativa para el avance científico y tecnológico en su conjunto.
Mi experiencia personal
Soy de la generación de los 80’ y algo que me marcó profundamente en el colegio fue el ramo de Técnico Manual, que se daba desde los primeros cursos de básica. Nos separaban en 2 grupos. Las niñas hacíamos bordados mientras que los niños fabricaban banquetas en carpintería. ¡Yo quería hacer banquetas!, pero estaba obligada a hacer manteles.
Si bien la educación formal ha ido avanzando lentamente hacia la creación de políticas de equidad de género, como sociedad nos vamos quedando atrás. Hoy veo cómo mi hija, de sólo 8 años, ya es consciente de ciertos sesgos, y su cuestionamiento en cada cumpleaños es porqué sólo le regalan barbies y juguetes “de niña”, siendo que a ella le gustan los robots, superhéroes y juegos de construcción. Y es que, con mayor o menor consciencia, los adultos vamos dejando huella en los niños y niñas, diferenciando lo que es para unos y no para otras, desde el comportamiento, los juegos, pasando por la ropa, juguetes y colores. De acuerdo a recientes investigaciones cada una de esas diferencias va condicionando, día a día y sutilmente nuestras elecciones futuras, como adultas, y entre ellas, por supuesto, está el área profesional en que nos queremos desarrollar.
La brecha en números
A nivel nacional, en Chile la representación de mujeres en las carreras STEM ha oscilado alrededor del 27% según datos oficiales del Mineduc. Las cifras de nuestra institución no son muy diferentes y revelan una realidad que es todo un desafío: en la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la matrícula femenina ha variado entre un 20% y un 26% en los últimos años, mientras que la presencia de académicas apenas alcanza el 21% del cuerpo docente. Esta asimetría reafirma el impacto de los estereotipos arraigados en nuestra sociedad y que desincentivan su orientación hacia carreras STEM desde una edad temprana.
Más Mujeres, una necesidad para la innovación
Teniendo en cuenta que la innovación es el gran motor para el desarrollo sostenible de las naciones, de acuerdo con el nuevo enfoque global, necesitamos avanzar de forma acelerada en la eliminación de los sesgos de género para abordar los desafíos presentes y futuros con mayor empatía y rigurosidad.
Está demostrado que en equipos de trabajo diversos en género aumenta la creatividad, colaboración y la comunicación. La perspectiva y sensibilidad de las mujeres amplía el punto de vista y enriquece la comprensión de las necesidades y problemáticas de las personas, permitiendo diseñar soluciones con mayor impacto.
El impulso de la academia para incorporar más mujeres en carreras STEM es crucial. Las iniciativas que promueven la inclusión de mujeres en las ciencias, tecnología e ingeniería son claves para cambiar estos estereotipos, al generar modelos que inspiren a nuestras niñas a romper con estructuras mentales obsoletas, algo mandatorio para estos nuevos tiempos.
Aires de cambio
Es precisamente en este contexto que The Lift PUCV, como plataforma de Innovación y emprendimiento de la Facultad de Ingeniería, celebra la creación del Área de Participación y Liderazgo Femenino en la Facultad de Ingeniería PUCV. Esta iniciativa busca no sólo diagnosticar y monitorear las necesidades de las estudiantes mujeres en la Facultad, sino también promover el liderazgo femenino y visibilizar los logros de las mujeres en toda la comunidad académica. La colaboración con la Dirección de Equidad de Género de la PUCV y otros proyectos, como el inES Género, financiado por la ANID y liderado por la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación, sumado a la anunciada creación de la primera política de equidad e igualdad de género PUCV, son pasos importantes hacia la reducción de brechas en la investigación, desarrollo, innovación y emprendimiento femenino.
Entonces, volviendo a la pregunta inicial, ¿por qué es tan urgente la atracción de talento femenino a las carreras STEM? Porque debemos desafiar los sesgos arraigados en esta área, y para hacerlo, se requiere un esfuerzo colectivo y continuo para promover la inclusión y el liderazgo de las mujeres. Sólo al trabajar juntos para superar estos obstáculos, podremos avanzar hacia un futuro donde la innovación tecnológica sea verdaderamente inclusiva y refleje la diversidad de nuestra sociedad.


