Carolina Erices, Economista y docente del departamento de Ingeniería Comercial USM
¿Quién no ha anhelado convertirse en un gran empresario o emprendedor? Aunque comúnmente se usan como sinónimos, la realidad es diferente y es esencial entender sus distinciones para enfocarnos en las cualidades necesarias para ser un destacado empresario.
El emprendedor, transforma ideas en proyectos, los impulsa y dirige., en tanto el empresario no siempre es emprendedor; puede adquirir, heredar o simplemente dirigir una empresa, coexistiendo ambos roles.
El camino de emprendedor a empresario exitoso requiere el desarrollo de características específicas. Acá te dejo algunas,
- Actitud Impactante: El dueño o directivo modela la empresa; asumir responsabilidad permite cambios rápidos y efectivos.
- Sueño Convertido en Meta: Más allá de dinero y planes, el deseo concreto impulsa el éxito real.
- Disciplina Empresarial: Inicia con tiempo, planificación y paciencia para operar un negocio.
- Trabajo Duro Inicial: El empresario es directamente responsable del éxito y debe trabajar arduamente, especialmente al inicio.
- Distinguirse de la Competencia: Empresarios exitosos saben cómo destacar en un mar de nuevas ideas y negocios.
- Flexibilidad: Anticipar y aprovechar oportunidades en un mercado cambiante.
- Consejos de Empresarios Triunfantes: Valiosa fuente, a menudo desaprovechada.
- Acción y Renovación: La innovación puede incomodar, pero la perseverancia es clave.
- Inicio Gradual: Complacer a pocos clientes al principio es viable; vende y prueba teorías del mercado.
- Adaptación a la Individualidad: No hay un enfoque único; los grandes empresarios entienden sus propias rutinas y necesidades.
Estas características, cuando se cultivan de manera continua, no solo facilitan la transición de emprendedor a empresario exitoso, sino que también contribuyen al crecimiento y la sostenibilidad del negocio en el tiempo.


