ChatGPT se encuentra entre el top cinco de habilidades “duras” que más se demandan en la nueva economía. Entrenamiento y discernir son alguna de las recomendaciones para convertir a la IA en tus mejor amiga.
Un sistema inteligente con capacidad de responder a lo que se le pregunte, de eso se trata ChatGPT. Desarrollado por OpenAI. El chatbot que se comunica a través de 95 idiomas y ofrece información detallada respecto a lo que se le pregunte, ha sido una verdadera revelación desde noviembre de 2022 y sigue dando de qué hablar este 2023.
Este desarrollo ha puesto el debate sobre si su llegada significa el fin de muchos trabajos, al tener la capacidad de responder a tareas que cumplen fuentes de trabajo. Sin embargo, expertos en el campo creen que esta inteligencia requiere aún de personas especializadas en saber cómo usarla. Otros apuntan a señalar el inevitable cambio que habrá en los roles por desarrollar por parte de las personas.
“Cambiará el trabajo, seguro. Creo que tendremos otro tipo de trabajos. Hay cosas a las que dedicamos muchas horas que dejaremos de hacer. Pero en cambio eso nos permitirá buscar mejores experiencias de clientes, mejores productos. Tendremos que reinventarnos un poco. Es el símil del smarthphone”, opinó David Tomás,CEO de Cyberclick en una entrevista.
Como ha ocurrido con otros desarrollos a lo largo de la historia, hay la percepción de que lo nuevo viene a retar y cambiar lo establecido. Sucedió con la mayoría de avances a nivel de comunicaciones, entretenimiento y crecimiento mismo de las ciudades, de los cuales hoy nos cuesta prescindir. Lo cierto es que, a diferencia de estos progresos, la tecnología avanza a pasos agigantados haciendo difícil que no nos veamos inmersos en ella.
Pero, ¿cómo lograr que la IA esté a favor de los profesionales? Para tomas a La Inteligencia Artificial hay que entenderla vincularla a la actividad profesional. “Si no sabe usarla es como el que hoy no sabe escribir o hacer una video conferencia, te vas quedando fuera del mercado”, señala Tomas.
De esta manera, David Tomás reitera que los profesionales, deben plantearse no dejar de lado la Inteligencia Artificial y añadirla a su vida cuanto antes. Entrenarse en qué preguntar, cómo preguntar y aprender de las preguntas que hacen y las respuestas que obtienen; qué se responde con eficiencia y que no.
Para David “no hay que temerla ni endiosarla, es una herramienta más. Tener el concepto de que a veces da respuestas que no son ciertas, ser capaz de discernir. Porque lo que no sabe puede inventarlo. Es necesario validar, certificar los sesgos que pueda tener la Inteligencia Artificial y trabajar en regularla”.
Las capacidades humanas para interpretar, disentir y verificar son imprescindibles de aplicar a los desarrollos tecnológicos. De allí el alcance mismo de estos. Es necesario que los gobiernos tengan el control sobre la Inteligencia Artificial y ponerla a trabajar de la mano con el ser humano.


