Un reciente estudio del Centro de Políticas Públicas (CEP) concluyó que un 46% del empleo Chile tiene un riesgo alto o medio de ser automatizado. En cuanto a esto, la psicóloga laboral y gerenta general de Talento Virtual, Marcela Music, afirma que es imprescindible que los profesionales se familiaricen con las tecnologías emergentes, para no volverse obsoletos en un mundo que cambia rápidamente a raíz de estas nuevas herramientas.
“El futuro es hoy”, y la inteligencia artificial lo sabe, ya que ha comenzado a transformar el mundo, y el área laboral no se queda fuera. ¿Te imaginas trabajando con un compañero robot? este escenario ya no es algo de ciencia ficción, son hechos que actualmente están sucediendo en diferentes partes del mundo. Como por ejemplo, en una de las empresas más grandes de paquetería de Holanda trabajan múltiples robots al mismo tiempo, agilizando tiempo, trabajo y entregas de productos. Otro ejemplo es Pazzi, el robot que hace pizzas en un local ubicado en París o también en Seúl, Corea que existe una cafetería donde llegas, haces el pedido en una pantalla digital y es un robot el que lo prepara al frente de tus ojos.
La psicóloga Marcela expresa que “no cabe duda de que los más expuestos son los trabajos rutinarios y repetitivos, pero nadie puede estar tranquilo ante el avance de la IA y aún es muy temprano para entender el impacto de esta nueva realidad en todas las industrias y actividades. Lo único cierto es que las cosas en el mundo del trabajo nunca se movieron más rápido y nunca lo harán más lento que ahora. El cambio sólo se acelerará”.
La IA va a impactar el ámbito laboral y se puede adaptar fácilmente a trabajos que hacen los administrativos, los cajeros de supermercado, los chóferes, los camareros, los vigilantes de seguridad, los teleoperadores de primer nivel, entre otros. Sin embargo, el estudio del CEP se viene haciendo sin incorporar aún el efecto que, sin duda, tendrán las nuevas formas de inteligencia artificial que cada día parecen masificarse e impactar a todas las actividades, incluidas las que parecían menos automatizables, como el trabajo de abogados, diseñadores, publicistas, médicos, etc.
“Los trabajadores deben estar abiertos y enfocados en adquirir herramientas y habilidades digitales básicas que les permitan comunicarse y operar con este lenguaje que se está tomando el mundo del empleo. En este contexto es preciso generar procesos y hábitos de aprendizaje continuo. La capacidad de aprender y de hacerlo rápido es la única competencia que permitirá dar algún grado de seguridad frente a un futuro incierto. Lo relevante no es lo que sabes o el conocimiento que acumulas sino tu capacidad de desaprender y aprender rápida y eficientemente otras formas de hacer las cosas”, dice la psicóloga.
Marcela enfatiza en que se considera que la IA puede realizar tareas repetitivas con más rapidez y eficiencia, pero sin estar dotada de libertad y voluntad como el ser humano. En cuanto a esto surge la interrogante sobre si la actividad que realiza el robot ¿se convertirá en una ventaja para el empleado, que podrá invertir más tiempo en tareas que planteen desafíos intelectuales? ante esto podemos relacionarlo directamente con lo que señala Marcela “la capacidad de desarrollar una mentalidad y un pensamiento crítico es una característica propia y exclusiva de nuestra especie, sin embargo, debemos preparar a nuestra fuerza de trabajo para acortar la brecha que se está generando entre las habilidades requeridas y aquellas que está demandando este nuevo contexto laboral”.
Es imposible detener estos avances tecnológicos que buscan optimizar tiempo, trabajo y dinero para las empresas. Debido a esto, como sociedad debemos tomar la solución de adaptarnos con rapidez a un mundo que creemos que conocemos, pero que está a pocos años o incluso meses de cambiar radicalmente.


