Valentina Muñoz, presidenta de la Asociación de Mujeres Jóvenes por las Ideas: “La gente no está acostumbrada a que los jóvenes puedan liderar ciertos procesos y que también puedan ser agentes de cambio”

CONTENIDO LA QUINTA EMPRENDE (10)

A temprana edad (12) descubrió su pasión por la programación y es tras experimentar algunos obstáculos que decide desempeñar como activista en temáticas de brecha de género y derechos digitales. Hoy, ya cuenta con un extenso listado de acciones, reconocimientos y premios que la posicionan como una gran referente juvenil a nivel nacional e internacional.


Valentina a sus 12 años ingresó al taller de robótica que dictaban en su colegio, el Liceo Carmela Carvajal, donde se instruyó en temáticas de programación. Tal actividad la llevó a participar en competencias relacionadas en el área.

El 2015 su grupo de trabajo conformado exclusivamente por mujeres logró el primer lugar en el concurso regional de Robótica First LEGO League Chile, para luego posicionarse como las tricampeonas regionales, campeonas nacionales y mundiales del torneo.

Su labor como activista arranca en 2018 al participar en iniciativas feministas tal como Fridays For Future, donde empezó a estudiar, aprender y generar redes. En ese mismo año  nace la idea de crear la Asociación de Mujeres Jóvenes por las Ideas (AMUJI), organización de la cual es cofundadora y presidenta.

AMUJI nace como una organización de niñas para niñas que conecta a jóvenes con intereses científicos tecnológicos para que puedan potenciar de forma colectiva su entrada al mundo STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), la cual incentiva la retención de los talentos de alumnas con intereses científico-tecnológicos durante su etapa escolar.

Valentina comenta que la iniciativa dentro de su colegio tuvo bastante convocatoria, mucha más de la que esperaba, ya que rápidamente pasó de ser un proyecto solo del instituto a uno comunal en Providencia, que es donde se ubica el centro estudiantil del que fue parte. En 2019 se abrió de forma nacional.

Hoy AMUJI está presente en varios países de Latinoamérica, tenemos más de 130 voluntarias activas, todo prendió muy rápido y lo más lindo ha sido ver que había pares, compañeras de otros cursos y de otras edades que estando súper cerca no sabíamos que teníamos intereses similares, que compartíamos problemáticas y necesidades que podíamos solucionar en conjunto”, señala.

Actualmente Valentina se destaca por ser una activista juvenil feminista, defensora de los derechos digitales, cofundadora y presidenta de la Asociación de Mujeres Jóvenes por las Ideas (AMUJI Chile), es embajadora de UNICEF, ONU Mujeres, Inspiring Girls y Defensoría de la Niñez.

Además, en 2021 fue seleccionada como Embajadora Role-Model para Latinoamérica de la coalición “Tecnología e innovación para la equidad de género” por UN Women y está enfocada en su carrera de Ingeniería Civil Informática en el Departamento de Informática de la Universidad Técnica Federico Santa María.

Dificultades en el proceso

El machismo es una de las causales del por qué Valentina inició como activista, pero también el adultocentrismo. “En Chile estamos muy acostumbrados a ver que los jóvenes hagan cosas, pero se sigue criticándolas o no se les da espacio para que sean protagonistas de esas transformaciones”.

“La gente no está acostumbrada a que los jóvenes puedan liderar ciertos procesos y que también puedan ser agentes de cambio”.

A raíz de esto, en 2020 cuando se abrió la consulta ciudadana para que la sociedad civil pueda colaborar en la construcción de la primera Política de Inteligencia Artificial, Valentina señaló que intentó participar del proceso, pero le informaron que solo podían ser personas mayores de 18 años y en esos momentos ella tenía 17.

“Mi primera preocupación fue que la inteligencia artificial hoy es súper sesgada, no solo machista y racista, sino que también muy adultocentrista. La IA tiene un montón de sesgos respecto al testeo con niños, niñas y adolescentes, y eso se traspasa al funcionamiento”.

Comenta que tras el impedimento de participación se organizó con AMUJI y UNICEF para gestionar un espacio de formación y diálogo para jóvenes a lo largo de todo Chile para que las mujeres pudieran tener toda la información necesaria sobre la inteligencia artificial, de esta forma pudiesen generar aportes para la construcción de esta primera política.

Señala que fue un proceso que duró varios meses. “Justo en agosto se cumplía el plazo final para la entrega de los aportes y fue ahí cuando firmé el documento oficial en nombre de las participantes para que nos pudieran aceptar el documento porque yo cumplía años a finales de julio. Los plazos se cumplieron muy exactos”.

Después comenzó una serie de colaboraciones con el Ministerio de Ciencias. “Ellos se disculparon porque tuvimos que vivir este proceso como a la mala, ya que nuestros aportes fueron de calidad, incluso más que las ideas de personas que llevaba años de experiencia en el área, que les había servido un montón para orientarse respecto a cómo podían hacer que esta política tuviera un enfoque en reconocimiento y protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes”.

“La distinción que yo recibí en ese momento fue por ser la programadora más joven en la construcción de la política, pero éramos muchísimas niñas detrás de esa declaración de jóvenes científicas y creo que es algo importante de mencionar”.

Tras ello continuaron trabajando e hicieron correcciones en el borrador final. Ahora último participaron en una colaboración para la construcción de la política e igualdad de género en ciencia, tecnología, conocimiento e innovación.

Defensora de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU

En septiembre del 2021 la activista STEM Valentina Muñoz junto al premio Nobel de la Paz, Kailash Satyarthi; el presidente de Microsoft, Brad Smith y las superestrellas del K-pop, BLACKPINK, fueron nombrados los nuevos defensores de los ODS por el secretario general de la ONU, António Guterres.

Entre los temas que deben defender se encuentra la acción climática, la reducción de la brecha digital, la igualdad de género y la promoción de los derechos del niño.

“Cómo SDG Advocate, mi misión es defender los 17 objetivos de desarrollo sostenible para cumplir la agenda 2030. Para ello, se plantea la idea de que podamos generar instancias de participación que conecten a todos los agentes de la comunidad. Desde el mundo público, privado, organizacional de la sociedad civil y activistas desde los territorios, de esta forma poder conectarnos para ver cómo podemos en conjunto cumplir con esta agenda”.

Valentina es representante del área por los derechos digitales, educación, equidad de género y la idea es que el equipo electo pueda colaborar desde sus territorios y desde sus experticias para generar proyectos en conjunto.

Se destaca que el trabajo iniciará en octubre, por lo que prontamente tendrán más claridad sobre cuáles son las metas que van a proponer y empezar a trabajar de lleno en los proyectos.

Brecha de género

Solo el 22% de las postulaciones a cargos de Alta Dirección Pública son realizadas por mujeres, conforme datos otorgados por la Dirección Nacional del Servicio Civil (2021).

1 de cada 4 matrículas en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) son de mujeres, según cifras entregadas por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (2018).

A raíz de las bajas cifras de mujeres en carreras de tecnología y poca representación de mujeres en liderazgo gerencial, Valentina comenta que para poder romper esta barrera y realidad se debe atacar el problema desde el origen.

Afirma que es muy importante trabajar desde la infancia porque ahí parte la problemática de la brecha y donde las niñas con interés científico tecnológico van desertando a lo largo de su escolaridad, producto de todos los estereotipos y formas que constituyen un sistema que les hace sentir que no pertenecen a tales áreas.

Más actividades

Si hay algo que disfruto muchísimo es el trabajo que realizo directamente desde mi Instagram, creo que la pandemia nos ha quitado a todos la maravillosa experiencia que es el trabajo de terreno y para mí ha sido súper difícil esta sensación de no poder conectar con las personas”.

Explica que este espacio online ha sido una oportunidad para ella, donde siente que aún puede conectar a través de la gente, donde el internet y las RRSS son un área que rompe barreras, comunica y globaliza a todos.

“El hablar directamente con las personas a través de mensajes de voz, que la gente pueda hacer sus preguntas, que me manden sus inquietudes y poder atenderlos. Esto ha sido probablemente lo que más he disfrutado en este tiempo”.

Proyectos futuros

Valentina afirma que en estos momentos está muy enfocada en la universidad y en el cargo que asumió como SDG Advocate, donde planea llevar a cabo un proyecto de convención sobre los derechos digitales a nivel mundial.

“Creo que es importante que podamos ocupar estos recursos, este espacio y esta oportunidad de conectar globalmente con líderes de prácticamente todos los territorios presentes en las Naciones Unidas que son 193 países en total y creo que ya es el momento que alcemos esa bandera y definamos cuáles son los pasos por seguir, una ruta, una definición de cómo podemos obtener los derechos digitales a lo largo de todo el mundo”.

Explica que también es fundamental ejecutar un mapeo sobre la brecha digital que ha dejado la pandemia, de esta forma generar acuerdos que no solo sean una declaración, sino que también un compromiso.

Mariaignacia Moreno

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