Su lado creativo lo plasma en su quehacer como escritor, pintor y publicista independiente, tres labores que desarrolla en paralelo y que actualmente lo mantienen pleno.
Néstor inicia creando cuentos desde su época escolar, sin embargo, a los 32 años publica su primera novela impresa, acción que lo motivó a continuar con esta tarea.
Actualmente cuenta con seis libros en papel y dos virtuales, siendo el thriller su género predominante dentro de sus escritos, ya que le gusta redactar historias de tensión, suspenso, intriga y terror para sus lectores.
Se destaca que todos sus libros tienen relación con Valparaíso, salvo La misteriosa desaparición de Ted Robledo.
“Escribo de Valparaíso porque es una ciudad terrorífica y de comedia, tiene de todo. Yo viví 40 años allá y lo conocí entero, es una ciudad cuya arquitectura inspira relatos de terror o de suspenso debido a que está lleno de personajes, anécdotas, locaciones, colores, de diálogos, si escuchas a la gente de Valparaíso es como si estuvieras en una película, tiene un montón de cosas”, indica el escritor.
Por otro lado, sus autores favoritos son Raymond Carver y Haruki Murakami, ambos cuentan historias de personas relativamente “normales”, según menciona.
Otra labor
Néstor egresó de publicidad el año 92, por lo que inmediatamente empezó a trabajar como publicista independiente y de forma paralela en una institución de salud.
“Una de las cosas bonitas y encantadoras de la publicidad es que cuando vas a hacer una campaña tienes que aprender muchas cosas del producto, del entorno, aspecto legal, calidades, hay que estudiarlo en profundidad”.
Trabajó por 10 años en una Isapre hasta que en el 2002 se retira para continuar de lleno en labores relacionados con su carrera.
Explica que le ha tocado ejecutar las campañas de varios políticos nacionales. Se destaca que en 2009 fue el publicista de Ricardo Lagos Weber y hasta hace poco desempeñó como el diseñador de la imagen corporativa del actual gobernador de la región de Valparaíso, Rodrigo Mundaca.
La acuarela

Entre los 8 y 9 años estuvo participando en la Escuela de Arte de Valparaíso pintando, y como a los 10 años se aburrió y se dedicó a jugar tenis.
El punto es que hace 2 años retomó la acuarela, ejecutando diversos estudios para perfeccionar su técnica.
“Hice un taller con Gonzalo Vargas, un viñamarino que pinta espectacular y tomé varios cursos. Ahora ya me lancé, tengo un sello y técnica propia”.
Señala que le ha ido bien, además muchas de sus acuarelas ya se han vendido. Por otro lado, comenta que varias han sido pre seleccionadas en concursos internacionales de España, Malasia y Eslovenia.
“No he ganado ninguna, pero al menos han estado en la recopilación final y en algunas exposiciones”.
Obras publicadas
El 2002 se abrió un concurso de literatura organizado por el Gobierno Regional de Valparaíso, y una de las categorías era novela. Néstor en ese momento tenía escrita una de 150 páginas, sin embargo, el concurso dentro de sus bases indicaba que el máximo era de 110. De igual forma la presentó y envió.
Tras 5 meses lo llaman. “Me dicen que todo el jurado quería que mi novela ganara, el problema era que estaba fuera de las reglas por el número de páginas y me dieron 1 semana para acortarla y mandarla de nuevo”.
El premio del concurso era la publicación del texto, entonces al ser un premio de una institución gubernamental ellos tenían cierto presupuesto para la impresión y edición, por lo tanto, tenía que cumplir con las normas.
Al pasar la semana el escritor le quitó párrafos y obtiene el premio. El 2003 se publica Cabeza de Iguana, su primer libro impreso, ya que antes solo había difundido cuentos en antologías pequeñas de estudiantes y un par de veces en el diario.
“Luego seguí escribiendo porque el publicar un libro te motiva a continuar”, señala.
El 2006 la editorial Puerto de Escape reúne a los 32 mejores escritores de ciencia ficción chilenos de todos los tiempos y entre los escritos se presenta el cuento La Máquina de Néstor. “Yo estaba feliz, ya que salimos varios escritores de renombre”.
Ese mismo año, el publicista afirma estar vuelto loco con la película Amores Perros, principalmente por su trama donde se narran historias paralelas que de pronto se van uniendo en un solo hecho.
“Agarré una novela que escribí de terror, luego agarro otra y las trato de reunir con una tercera novela que me sirve como nexo. Al final se creó Barcelona, un libro que une distintas historias las cuales se juntan en algún momento”.
La novela es nombrada así porque la tercera historia se desarrolla en un bar de Valparaíso con ese nombre, el cual ya no existe.
El 2008 el escritor inicia una investigación que tiene relación con la última novela que publicó en noviembre del 2020.
“Cuando yo era chico, mi papá me habló sobre Ted Robledo, un futbolista chileno, campeón en Newcastle y Colo-Colo, que desapareció inexplicablemente cuando iba a bordo de un barco. Yo siendo pequeño de una manera un poco tácita me prometí investigar sobre esta historia cuando creciera”.
Al realizar los estudios sobre el caso, fue descubriendo distintos acontecimientos que le parecieron interesantes para escribir una historia y de esta forma inicia su nuevo proyecto.
“La novela iba a partir con un muchacho de 2 años que crecía hasta los 42 y yo nunca había escrito un texto donde transcurriera tanto tiempo. Yo siempre narraba la vida de una persona durante dos semanas, 2 meses, nunca había contado la historia de una persona durante tanto tiempo y no tenía la experiencia de pasar de un capítulo donde alguien tiene 8 años a cuando tiene 16, no sabía como hacer esa transición sin nada entremedio”.
Para desarrollar esa habilidad de pasar a un capítulo donde transcurrieran algunos años decide escribir una nueva novela.
Por otro lado, comenta que en ese tiempo su señora estaba embarazada de su único hijo y afirma que el proceso de escritura, al menos para él es súper tenso.
“Yo creo que a todos los escritores les debe pasar, pero nosotros soñamos con la historia, por lo menos 2 o 3 noches por semana, imaginando que es lo que pasará, lo que pasó y a veces aparecen respuesta a situaciones que quedaron en el aire y que tú no te diste cuenta, o a veces proyectas la historia, se te aparecen los personajes y eso es porque estás muy metido en el libro y yo sabía que me iba a pasar eso con mi señora embarazada y no quería que fuera bajo situación de tensión, entonces escribí una comedia”.
Indica que empezó a visualizar a Forrest Gump como un estereotipo. “Escribo un libro que se llamó Si Forrest Gump hubiese sido chileno, al cual le pasan cosas a la chilena, es muy divertido y me ayudó a desarrollar la habilidad que necesitaba”.
Posterior a eso, Marcelo Novoa, su editor en varios libros, le comenta que era más conocido por escribir terror y suspenso, por lo que le recomienda volver a lo suyo al menos con una novela corta.
El 2015 se publica El fantasma del bar La Playa, el cual era un bar muy famoso de Valparaíso, el cual era como un barco.

De forma paralela empezó a escribir cuentos basados en canciones de los Beatles, los cuales no tenían más de 10 páginas.
Se dio cuenta que los 3 que escribió estaban inspirados en 3 canciones del disco Revolver y decide escribir un libro con 14 cuentos, cada uno basado en una de las canciones del CD.
“Le presenté el proyecto a Radio Ritoque y les gustó, entonces al final hicimos el proyecto juntos publicando el libro Revolver en 2016, justo al cumplirse 50 años del disco”.
El 2020 se publica la novela La misteriosa desaparición de Ted Robledo, que fue dedicado a la viuda del personaje principal, quien lo ayudó con bastante información para poder escribir la historia.
Actualmente se encuentra desarrollando una novela que le llevará harto tiempo, debido a la regla de lipograma que le impuso.
El lipograma es un texto que se construye omitiendo sistemáticamente alguna letra, y en el caso de Néstor su escritura es sin una vocal.
Próximamente se verá la nueva obra publicada, sin embargo, al no tener fecha exacta de culminación, aún es incierto cuando será posible hojear su contenido.
Próximos pasos
“Dedicarme al en mi mundo literario, a la novela limpogramatical y retomar todo mi labor publicitario, ya que la publicidad no me gusta ni más ni menos que la literatura y que la acuarela”
Señala que estas tres actividades son las cosas que más le gustan y en términos laborales lo llenan. “Quiero hacer las 3 dividiendo mi tiempo laboral en un 33,3 periódico exacto. No voy a ser más tiempo escritor, publicita o pintor, quiero hacer las 3 cosas”.
Recomendaciones para terceros
“A esta altura después de 8 libros y con casi 52 años cumplidos, que las personas que quieran escribir definan bien por lo que quieren hacerlo: Por fama, plata o placer, porque por fama 1 de cada 100 es famoso, por plata 2 de cada 100 vive de lo que escribe y por placer 100 de cada 100 escribe algo que le gusta, entonces hay que poner en un escalafón de prioridades estos 3 aspectos y lo primero es que sea por placer”.
Señala que no es sencillo el escribir, sin embargo, actualmente sería más fácil que antes. “Hay que definir publicar porque cuando uno está escribiendo en internet también puede publicar sus creaciones, entonces partir por ahí, quizás exponer algo virtual, ver los niveles de éxito, el feedback que produce y con base en eso lanzarse, ya que hoy existen muchísimas editoriales”.
Por otro lado, señala que “gente que escribe hay mucha, gente que lee poca y que compra libros hay menos, pero siempre hay gente escribiendo en Chile, particularmente en la región de Valparaíso. Hay más poetas que gente que limpia las calles”.


