Ambas características presentes en la región de Valparaíso, generan las condiciones perfectas para la proliferación de incendios forestales en primavera y verano.
El panorama de incendios forestales en la región de Valparaíso se activa de manera significativa cuando comienza la primavera y las temperaturas suben. La sequía existente en la zona y la emergencia agrícola decretada por el presidente Piñera esta semana en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, O’Higgins y Maule, genera preocupación en una zona geográfica propensa a este tipo de eventos.
El cambio climático ha hecho estragos en la zona central del país, pero este fenómeno también tiene su origen en una situación a nivel global. Pedro Serrano Rodríguez, director de la Unidad de Arquitectura Extrema USM, analiza las variables que han llevado a ese sombrío panorama.
¿Cuál es el panorama actual a nivel global respecto al cambio climático?
El panorama no es alentador. Pongo un ejemplo histórico. La temperatura media global de la era preindustrial fue de 14º Celsius y en 2020 batió un record y subió a 15,2. Los acuerdos globales y los compromisos no han sido suficientes y este 2021 se espera que el aumento de temperatura llegue cerca de los 15,5ºC.
Las consecuencias de este cambio global en Chile están relacionadas con Nueva Zelanda.
Su temperatura media del océano ha subido los últimos 20 años y entrando a niveles críticos los últimos 10 años. Esto hace que las altas presiones atmosféricas subtropicales se desplacen hacia el sur y esto empuja a las nubes de lluvia de los frentes que llegan a las costas chilenas también hacia el sur. Esto incide, por ejemplo, en la sequía de la zona central, que antaño recibía una cantidad considerable de precipitaciones. Ahora, la realidad es distinta. Una sequía grave que lleva más de 10 años y un 2020 que llovió muy poco. El 2021 tampoco ha sido un año de precipitaciones. La sequía es el problema principal del territorio provincial.
¿Esto incide en otras áreas?
Por supuesto. No se trata solamente del agua necesaria para el uso agrícola-ganadero, si no para consumo humano. Debe existir un esfuerzo por infiltrar, prospectar, embalsar, preservar, desalar el agua de mar y hacer eficiencia hídrica para el territorio. Esto debe ser de urgencia, puesto que la peor cara de la sequía ya se encuentra acá.
¿Y los incendios forestales?
Basta recorrer los sectores rurales y sobre todo los periurbanos de nuestras ciudades para comprobar que la carga combustible de pastizales y arbustos secos es enorme y descontrolada bajo el punto de vista de prospectar incendios posibles, hay carga combustible como nunca antes, falta el agua en los territorios, las humedades relativas serán bajas, las temperaturas de la temporada estival serán muy altas, solo habría que agregar los vientos y el coctel para los mega incendios está servido. Estamos a puertas de septiembre y las temperaturas comienzan a subir. No es una profecía decir que comenzarán los incendios, sin que es una constatación.
¿Esta realidad se repite en otras zonas del mundo?
En el hemisferio norte, California, Canadá, Italia, Grecia, España, Turquía han tenido un mes de julio 2021 donde se han quemado miles de hectáreas, quemado casas y en Estados Unidos hasta pueblos completos, es más, lo peor ha sido Siberia con más de 1,5 millones de hectáreas quemadas. Junto con esto, insólitas lluvias de verano en Alemania, Bélgica, India y China, han devastado ciudades, amenazado represas, se han producido grandes avenidas de agua, deslizamientos de barro, han muerto ciudadanos y las perdidas económicas son catastrófica.
¿Por qué está pasando esto?
La atmósfera del planeta se calienta, lo que implica un volumen mayor de aguas oceánicas superficiales que se evaporan y caen masivamente en algunos sectores y en otros pasan sin precipitar por años. Sobre el calentamiento global, ya todos los interesados conocemos que se debe a un aumento de gases de invernadero como el CO2 y el metano. Sin embargo, el vapor de agua también es parte de la capa de invernadero y aquí se produce una realimentación positiva en la ecuación, mayor invernadero, más evaporación y más evaporación aun mayor invernadero. Se derriten masivamente los hielos de Groenlandia y en Chile, según la DGA, con 24.000 glaciares también el impacto es grande, se ha medido como muchos de ellos retroceden y pierden masas de hielos que llevan allí tal vez miles de años. Un verdadero desastre en nuestra reservas permanentes de agua.


