Pantallas a color, el uso de internet y las nuevas plataformas son algunas de las situaciones de cambio que ha vivido la industria audiovisual y cultural a través del tiempo. La tecnología y los hábitos de consumo se modifican continuamente, por lo tanto, los medios deben adaptarse y/o reinventarse para seguir en el mercado.
El estado pandémico actual ha llegado a transformar todas las actividades, quehaceres y costumbres de las personas. Muchas ocupaciones se vieron paralizadas frente a la circunstancia actual y es que esta realidad apareció de golpe.
Pese a esta nueva posición la vida sigue, y las distintas plataformas deben adaptarse para continuar tal como lo han hecho todos estos años. Frente a esto, cuatro profesionales vinculados a la temática entregan su parecer sobre esta área de la economía naranja, comentando cómo se encuentra en la actualidad y su evolución.
Irrupción del streaming

La académica del Departamento de Informática de la USM, Claudia López, señala que el COVID-19 fue un empujón para acelerar el acceso a las plataformas online de todo tipo.
“La tecnología hace una reinvención de las formas en la que se va a entregar el contenido y me da la impresión que va a ser muy parecido como lo fue con la música y que ahora está sucediendo con la producción de contenidos audiovisuales donde el streaming entró súper fuerte con Netflix, pero ya incluso antes de la pandemia habían muchos más competidores que lo que nosotros veíamos desde acá en Chile”.
La periodista y analista del Podcast La Tribu, Sascha Hanning, tiene una postura muy similar sobre la evolución de estas plataformas.
Explica que desde la irrupción de internet 2.0, el cual ya soportaba archivos pesados de video en donde se podía empezar a trabajar el streaming fue una etapa donde algunas empresas ven una oportunidad a la cual no se le da mucha atención en sus inicios.
“La gente pensaba que si alguien quería ver una película por internet iba a recurrir a la piratería y no querer pagar finalmente a los creadores de contenido”.
Explica que Netflix es uno de los primeros gran irruptores, ya que con él surgen dos subtemas la primera es el fenómeno donde la gente prefería pagar por este sistema que exhibía películas y por otro lado, el inicio de una segunda etapa que fue la creación de series originales.
“Este fue un problema para toda la industria del cine porque cuando empresas como Netflix empiezan a hacer sus propias series crean una categoría nueva de producción que no estaba contemplada en las bases”, explica.
En tiempos de cuarentena total, el adquirir este tipo de servicios se volvió muy popular y esto se manifiesta en los datos expuestos por la plataforma Just Wach en 2020, la cual reúne a varios servicios de contenido en demanda de películas y series.
En su informe destaca que el streaming en Chile aumentó un 157% en pandemia, cifra que supera la de países vecinos tal como Argentina y Brasil (+88%).
Se destaca que el primer trimestre de 2020 la Subsecretaría de Telecomunicaciones reveló una baja de 2,8% usuarios que abandonaron de la televisión de pago en comparación a las suscripciones registradas a marzo del año anterior.
Situación en filmotecas locales

El director de FICViña, Claudio Pereira, señala que los festivales de cines fueron los primeros en tener que pasar a la modalidad online el 2020.
Explica que lo más crítico fueron las salas de cine independientes, las cuales debieron reinventarse mediante la ejecución de eventos en plataformas web y talleres de formación de públicos.
Pese a las circunstancias en las que se encuentra esta materia, Claudio expresa que el formato en línea ha dado la posibilidad de conectar con asistentes que antes por barreras físicas y de territorio no podían acceder a las películas.
“El nuevo formato permitió diversificar a los espectadores, es decir ya no iba a ser el mismo grupo de usuarios que asistía a las salas, sino que se pluraliza de forma etaria, territorial, social y cultural, expandiéndose más allá del círculo cinéfilo, entonces evidentemente son los desafíos y aportes que ha traído esta temática actual, pero esto es a costa de reinventarse para poder sobrevivir, la pandemia no discrimina”.
Otro punto importante a destacar es que se permitió visibilizar las salas de regiones cosa que antes del 2017 según el director de FICViña no pasaba o no estaba en la opinión pública porque hasta el momento se sabía que los cines de arte independiente estaba en Santiago, pero en Valparaíso está Teatro Condell y Cine Arte Ltda.
En cuanto a cómo han sobrevivido estos espacios de cultura frente a la nueva modalidad pandémica Claudio expresa que ha sido gracias al Programa Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC).
“Nos permitió pagar el arriendo, porque la mayoría de las salas excepto la Cineteca Nacional, son salones privados donde se debe pagar, por lo tanto, con pandemia o sin ella la renta seguía. Esto nos permitió el alivio de por lo menos pagar el alquiler al estar cerrados. En cuanto a los proyectos de formación de público, los hemos tenido que adaptar a actividades online como esta línea de apreciación cinematográfica que hacemos todos los lunes del año que nos permitió pagar a honorarios al equipo”, expresa.

Por otro lado, Claudio señala que la pandemia trajo otra crisis gigante que va en relación con los trabajadores de la cultura, que si no fuera por estos proyectos tendrían una cesantía muy grande.
“Nos hemos tenido que adaptar para mantener el equipo que afortunadamente hemos logrado con este financiamiento estatal con fondos concursables y así mismo lo han hecho otras salas. Lo que nos ha pasado a nosotros en Valparaíso es lo mismo que les ha ocurrido a otras que han tenido que depender de estos fondos de emergencia a la espera de abrir”.
Los desafíos
El predecir qué ocurrirá con las salas de cine y la cultura aún es una incógnita. Frente a la situación actual es difícil proyectar a dos semanas debido a las condiciones cambiantes entre fases 1, 2 y 3.
Sascha comenta que habrá un periodo de adaptación en el cine cuando se vuelva a la normalidad.
“Ir al cine al final es una actividad y yo creo que habrá una especie de recuperación post pandemia donde la gente va a estar tan urgida por salir y el cine va a ser un panorama más, sin embargo, lo que se van a cambiar con los estándares y preveo que películas estrenadas en streamig van a tener que competir a la par con películas en el cine porque ya demostró que se puede debutar sin salas físicas”.
Claudia afirma que estos espacios se van a tener que transformar y repensar las formas de reenganchar con la gente.
“Así como lo fue con la música, donde los conciertos tomaron más peso. Hoy consumir música es mucho más barato, entonces crean una experiencia interesante en base a los conciertos para que eso también se convierta en una fuente importante de ingreso y me da la impresión que en los cines va a tener que pasar un poco de esto, va a tener que ser más interesantes que solo ir a centrarse para mirar una pantalla grande, nuevas formas de interacción, quizás una experiencia social”, declara.
En cuanto a los salones de cine independiente, el director de FICViña tiene una mirada positiva frente a lo que vendrá.
“Creemos que por un lado que el confinamiento sumado con las transformaciones culturales y sociales que ha habido después de estallido habrá un futuro donde se ponga en valor lo local y en lo comunitario que es el cine de barrio, el de pequeña escala. No estoy diciendo que sea la tendencia, pero si digo que se pondrá en valor”, comenta.

El miembro de la Asociación Chilena de Cinematografía, Arturo Palma, afirma que la reinvención de esta industria no es nada nuevo, ya que esta ha sido cambiante desde siempre.
“La primera grande a mi parecer fue en 1927 cuando se adquirió el sonido en las películas, que al principio fue un poquito resentido. Luego en los años 40 con la invención de tecnicolor”, señala.
Por otro lado, comenta que los cambios van a continuar porque es la forma de mantener viva la industria y que los profesionales deben adecuarse. “A mí me pasó, nosotros trabajabamos en soporte fílmico el cual era fotoquímico y fue necesario adaptarse a lo digital”, expresa.


