En esta importante conmemoración, dos profesionales de la región de Valparaíso ligados al área científica comentan sobre algunos progresos que se lograron en la ciencia y tecnología luego de haber culminado la carrera espacial.
Este 20 de julio se celebra el alunizaje de Apolo 11, situación que permitió extraordinarios avances en ámbitos de aeronáutica, comunicaciones, miniaturización de las tecnologías y formas de alimentación.
Se destaca que ya han transcurrido 52 años desde que el equipo estadounidense lleva a su tripulación de 3 personas a la luna.
Tal evento contó con una transmisión en vivo donde más de 600 millones de personas en todo el mundo vieron los primeros pasos del ser humano en el satélite natural, actividad donde Chile no quedó fuera, ya que la reproducción de tal hito fue difundida por las pantallas de Canal 13 en conjunto con Canal 9 (Chilevisión) y Televisión Nacional.
La Seremi de Ciencias, María José Escobar, se refiere al tema e indica que la llegada del ser humano a la luna fue un desafío enorme para su tiempo que implicó el desarrollo de capacidades técnicas impensadas.
“Sólo unos pocos llegaron a la luna, pero la tecnología asociada ha llegado a millones de personas”, comenta.
El docente y astrónomo de la UV, Michel Curé, explica que la razón original de esta hazaña fue por razones políticas, ya que los rusos fueron los primeros en llegar al espacio y Kennedy apostó por la llegada de EE.UU a la luna.
Afirma que desde este hecho se pudo entender que cuando la gente quiere llevar a cabo desafíos de este nivel implica desarrollar técnicas y estudios que aportarán al crecimiento de la humanidad completa y que hoy se aplican a la vida cotidiana.
“El computador que sale en el Apolo 11 es mucho peor que el celular que estoy usando ahora, la tecnología actualmente es más avanzada”, señala.
Por otra parte, explica que todo fue gracias a la invención del transistor, que es un pequeño dispositivo que ayudó a reducir el tamaño de las tecnologías.
Inventos que se crearon para ir al espacio
La doctora del Instituto de Física y Astronomía de Universidad de Valparaíso, Amelia Bayo, explica que desde el punto tecnológico hay varias cosas que uno no se imagina que surgieron precisamente por los Apolos.
“Una de ellas es que los astronautas usaban lápices en tinta la cual debía poder fluir en un espacio con una gravedad muy baja y eso ya es directamente un avance tecnológico producido gracias a esta situación”, señala
Indica que entre otras invenciones que no se conocen tanto están los materiales que se emplearon para las botas de los cosmonautas, elementos que se ocupan todavía en zapatillas de alta competición de atletas para tener buena amortiguación sin que se vicie el componente.
“Otra cosa interesante es la tela con la que se construyen cúpulas, entre otros para hacer techos retráctiles como, por ejemplo, los de estadios de fútbol. Este material se creó para la expedición de los Apolos, ya que es súper resistente y muy liviana, tiene una capa de teflón, por lo cual es muy buen aislante y mejora la eficiencia a la hora de tener que acondicionar en frío o en calor un espacio”, complementa.
También nombra los tejidos de los trajes de astronautas, los cuales tenían que ser anti-inflamables. Explica que tales vestimentas eran mejores que la indumentaria que empleaban los bomberos de aquella época, quienes actualmente usan ese material para hacer sus ropas y asistir a las emergencias.
Por otro lado, nombra la purificación de agua que no usa cloro y los aparatos electrónicos que ocupamos sin cable, que se hizo para los Apolos, ya que no podían estar dependiendo para las tomas de muestra de algo que tuviera cableado y todos esos equipos inalámbricos se lo debemos a esta hazaña.
El astrónomo Michel Curé señala que en la carrera espacial se llegó a un logro muy importante, pero que aún no ha llegado a su fin, debido a que se está retomando esta temática para llegar a Marte en los años 30.
Frente a esto, la Seremi de Ciencias afirma que en la actualidad, Chile está aportando más que nunca en la carrera aeroespacial. “Basta ver cómo se están generando líneas de trabajo para el desarrollo de satélites (Política Nacional Satelital), o la generación de conocimiento que está presente en equipamiento que hoy está en Marte. Éstos son ejemplos de cómo estamos involucrándonos cada vez más en Marte, como la próxima frontera”, sentencia.


