Repensando la Empleabilidad Laboral Juvenil

Innovativa.DE_Juan Miño Gálvez

Por Juan Miño Gálvez
Coordinador Programa Educación-Empresa
Municipalidad de San Antonio


Toda institución de educación técnica forma y educa apuntando a mejorar las oportunidades de acceso a un buen trabajo y una buena renta para sus titulados. También, en la medida que así lo indique su Proyecto Educativo, educa a futuros profesionales para que posean valores, un sello particular y los practiquen en los distintos escenarios laborales en los cuales tendrán que desempeñarse. En síntesis, intentan aumentar la empleabilidad y educarlos en valores propios y trascendentes.

Sin embargo, el avance de la tecnología, la situación nacional y de cada territorio en particular, cada día más compleja y con creciente incertidumbre respecto a cómo será el futuro, presiona a las instituciones de formación profesional a estar permanentemente evaluando su quehacer y el tipo de educación que están entregando a sus estudiantes. Hoy no solo debemos transferir competencias concretas o específicas, sino también darles confianza a nuestros estudiantes respecto a que la formación recibida aumentará su anhelada empleabilidad futura; entonces, el desempeño personal, académico y profesional estará sujeto a una multitud de variables que influyen de forma positiva o negativa en la consecución de objetivos.

Anuncios

El Programa DINAMIZA San Antonio, financiado por Corfo y ejecutado por Innovativa.DE hace un aporte significativo en este sentido, ya que plantea el desarrollo de un modelo de aprendizaje significativo de habilidades para el emprendimiento de docentes y estudiantes de enseñanza técnico profesional de la comuna de San Antonio, que les permita aprender a diseñar soluciones a desafíos reales, en forma colaborativa, aplicando metodologías de pensamiento creativo, y que aporten al mejoramiento del ecosistema emprendedor del territorio.

La formación (sus contenidos y metodologías en los espacios docentes habituales) alimentan de forma específica la capacitación de algunas de estas variables. Otras, sin embargo, se van desarrollando o no, atendiendo a la propia experiencia madurativa de la persona, a su confrontación diaria con el entorno sea cual sea su ámbito de afectación (laboral, familiar, social…). Desde la experiencia de las necesidades de las organizaciones y desde el desempeño de los profesionales en las empresas, se observa con claridad que todas las competencias pueden ser objeto de aprendizaje y desarrollo, y por tanto, una formación integral debe incluir actuaciones encaminadas al aprendizaje de todas estas variables de influencia.

El primer paso para esto es la sensibilización y la identificación de las competencias desde una óptica integral aunando conocimiento, habilidades, destrezas y relaciones de nuestros jóvenes estudiantes con el mundo laboral.

Estas habilidades no están asociadas a una ocupación o profesión en particular, sino que son genéricas, transversales, transferibles y también son evaluables. La competencia “aprender a aprender” por ejemplo, claramente genérica y transversal, que se relaciona directamente con la habilidad de iniciarse en el aprendizaje y de lograr adquirirlo, así como de ser capaz de gestionarlo para poder continuar aprendiendo a partir de lo ya adquirido, pasa hoy a ser sustancial.

Esta reflexión tiene entonces, como intención, sensibilizar hacia este concepto de las competencias a jóvenes, agentes educativos y familias, con la intención de seguir trabajando a favor de la empleabilidad juvenil desde la conexión real con el mercado de trabajo local.

Compartir publicación:

ANUNCIO

El Pasaje Box Anuncio

LECTURAS SUGERIDAS

ANUNCIO