Marjorie pudo darle forma a su idea de negocio comprando materias primas, servicio de prearmado de sus productos, además de materiales de acabado para sus artículos para mejorar la salud de las personas.
Desde pequeña a Marjorie Astudillo le ha gustado estudiar y crecer ayudando a los demás. Durante su etapa estudiantil, cuando iba en tercero medio en el Colegio Aconcagua de Quilpué, la joven ganó el premio “Angelo Devoto” por crear la mejor empresa en un concurso a nivel de colegios de todo Chile, que lo otorga la Fundación Futuro Emprendedor y el Programa Internacional Junior Archivment, en conjunto con la Universidad Adolfo Ibáñez.
Estos pasos fueron marcando su futuro laboral y con el apoyo de su familia, Marjorie decidió estudiar Kinesiología para ayudar a la gente desde esa área donde terminó naciendo el motivo de su emprendimiento Omaybela. “Este Proyecto consiste en la elaboración y comercialización de productos Biomecánicos de Madera Nativa, cuyo objetivo es mejorar y favorecer la postura, la relajación, el equilibrio, e incluso la rehabilitación, según sea el caso, para lograr un bienestar mental, emocional, física y energético, como por ejemplo los bloques de yoga o de elongación y los bancos de meditación o sedestación, que son accesorios que nos ayudan a adaptar las posturas y hacerlas accesibles cuando aún no somos capaces de hacer su versión completa. En otros casos, también nos ayudan a fortalecer determinados músculos mientras se realiza el asana, o la postura”, explicó.
Para el financiamiento, la emprendedora postuló a los programas de apoyo del Fosis donde tuvo el impulso que necesitaba en este año diferente y marcado por la pandemia COVID-19, «me ha parecido maravilloso participar de Fosis, este fondo que apostó por mí y otros emprendedores, ha sido fundamental ya que a través de sus capacitaciones pude aprender muchísimo y así logré ir ordenando, dando forma y mejorando mi proyecto. Además, que me otorgó el aporte económico que necesitaba para poder desarrollar estos productos», relató.
Marjorie pudo adquirir con los recursos de Fosis herramientas como taladro, caladora, sierra circular, lijadora, lápiz Dremel eléctrico, e insumos en maderas, para fortalecer su proyecto y poder, a corto plazo, lograr un sustento económico sólido, que le permita mejorar su productividad e ir incorporando nuevos productos a su línea de artículos, para así poder mejorar su calidad de vida. Es por eso que trabaja, paralelamente, creando la imagen corporativa de su marca para dar a conocer esta empresa a través de redes sociales. “Quiero agradecer al Fosis, porque permite que sueños como el mío se hagan realidad. Gracias por co-crear con los emprendedores de Chile y por creer en nosotros”, finalizó la creadora de Omaybela «Biomecánica, Bienestar y Armonía».


