Cecilia Reyes: «La innovación es esencial, porque todo cambia muy rápido, lo que implica ir innovando con lo que existe y crear cosas nuevas constantemente»

Con una gran trayectoria en docencia e innovación académica, la actual docente del Departamento de Informática USM destaca en el ecosistema emprendedor por liderar la Feria de Software, que cada año prepara a estudiantes de pregrado para innovar y emprender. Te invitamos a conocer su perfil.

Apenas había comenzado en Chile la disciplina asociada a computación, cuando Cecilia Reyes optó en 1976 por entrar a la carrera de Ingeniería de Ejecución en Sistemas de Información (IESI) de la Universidad Técnica Federico Santa María. Aún no se hablaba de informática y muy poco de computación porque sólo unos años antes había llegado el primer computador a Chile y a la USM en la V región.

“Yo salí a los 16 años del colegio, entonces cuando tenía que buscar qué estudiar, sabía que quería ingeniería, pero ahora mirando hacia atrás me doy cuenta que pareciera que la elegí porque me gustaba siempre hacer cosas diferentes. Me llamó la atención que no había mucha certeza de lo que se trataba y ahí entré a estudiar a un centro que era muy innovador para la época”, comenta Reyes.

Durante sus estudios -recuerda entre risas y nostalgia- el acceso al computador que tenían era un gran tema porque debía llegar en la mañana, recibir unas tarjetas perforadas y al otro día ir a buscar el resultado a través de una orden de proceso. Una labor que desempeñaba tras ser asignada como delegada por sus compañeros de generación, donde a diferencia de la realidad actual en la disciplina existía una participación femenina cercana al 40%.

Un cambio de opinión importante

Avanzaron los años y aunque todo le hacía pensar que al terminar la universidad trabajaría en una gran empresa, debido a las oportunidades que significaba ser la segunda generación de profesionales en su área, un profesor la hizo cambiar de opinión. “Para ser sincera siempre pensé en irme a una empresa, pero agradezco al profesor Francisco que cuando terminé su ramo me ofreció ser su ayudante -yo no había pensado nunca esa opción- y ahí empecé a tener un gusto por la docencia porque sentí que podía comunicar bien lo que sabía, enseñar y aprender aún más y eso me gustaba. Él fue muy partner en decirme cómo mejorar y cuando comencé con la memoria había una posibilidad de tomar una asignatura parcial y ahí me condujeron a eso y luego a postular a una beca para ir a Puerto Rico, sólo iba un estudiante de último año de IESI y electrónica. Cuando estábamos allá nos comentaron que se abrirían cupos para profesores en la USM y así se fue dando”, relata Cecilia Reyes.

En los años 80 era difícil tener un trabajo en la región de Valparaíso, porque todo estaba en Santiago y el extranjero, por lo que tomar la opción de ser parte de la planta docente le pareció la mejor idea. Además, su incorporación fue muy positiva porque venía de la propia carrera, versus sus colegas que eran de otras profesiones o países.

Innovación en la docencia: Feria de Software

Su labor fue cada vez más importante en el Departamento de Informática y se caracterizó rápidamente por mantener una conexión especial con los estudiantes, por su carisma y liderazgo.

«Yo dictaba el ramo de aplicaciones de la computación, sólo para ingenieros de ejecución, y surgieron muchos reclamos por parte de los estudiantes, yo quería solucionarlos. Entonces junto a Luis Hevia, en la esquinita de un laboratorio bien chiquitito –lo recuerdo perfecto- nació la idea de la Feria de Software”, comenta Cecilia Reyes.

Para llegar a esta idea unieron sus aprendizajes y experiencia y las iniciativas que realizaban otros departamentos de la universidad. “Nadie hablaba de innovación en ese momento, treinta años atrás, entonces en nuestras ganas de que los estudiantes desarrollaran más las habilidades blandas salió esto de que los alumnos  y alumnas expongan ideas”, recuerda la docente.

La primera experiencia, en 1992, se realizó en un pequeño laboratorio y fue un estudiante quien le dijo a Cecilia que la propuesta era tan buena que no se podía quedar entre escalones de un pasillo y a puertas cerradas. Que se debía realizar en el hall del C de la universidad, uno de los lugares más concurridos de la casa de estudios. Fue así como la segunda versión se realizó de manera mucho más visible.

“La innovación comenzó a tomar importancia y los mismos estudiantes nos comenzaron a despertar con ideas de proyectos y ejecución y cada vez eran más los que querían participar.  Gracias a este entusiasmo hace casi 30 años logramos potenciar la formación profesional de los estudiantes, a través de la fabricación de productos de software, que solucionen una problemática real de nuestra sociedad, reafirmen la apuesta nacional de desarrollo e innovación tecnológica y muestran a la comunidad sus conocimientos, capacidad creativa, trabajo en equipo y emprendimiento», detalla la docente.

En los años de trayectoria de la Feria de Software han logrado que los estudiantes entiendan que la innovación es esencial, porque todo cambia muy rápido, lo que implica ir innovando con lo que existe y crear cosas nuevas constantemente. Asimismo, por el lado del emprendimiento el mensaje se ha enfocado en  que adquirir esta herramienta no es sólo para tener una empresa propia sino también para generar valor desde un cargo dependiente.

El impacto de su labor

“Diría que el 5% de todos los proyectos que se han desarrollado se han concretado en emprendimientos consolidados y con impacto mundial como el de Barbarita Lara, cuyo prototipo inicial surgió en la Feria y como profesional dio el gran salto. Considero que la cifra es baja, pero buscamos que aumente con el último cambio de malla donde el proyecto y asignaturas involucradas corresponden al último año. En esta tarea la alianza con el Instituto 3IE de la Universidad Técnica Federico Santa María ha sido muy exitosa en términos de capacitación y apoyo para que continúen sus ideas”, indica Cecilia.

El éxito de la experiencia también ha permitido el traspaso de la Feria a otras universidades gracias a exalumnos que son docentes en otras casas de estudio y que han comprendido que innovar desde el aula permite formar innovadores para el ecosistema de emprendimiento e innovación. “El aprendizaje del estudiante es mucho más efectivo cuando aplican sus conocimientos para desarrollar un problema real, porque sienten que están tomando decisiones importantes. Por eso, al implementar la metodología de trabajar en base a proyectos, agregando componentes de innovación y emprendimiento el impacto que podemos tener a nivel país y mundial es súper importante porque va en beneficio de personas reales que los necesitan”, concluye la Cecilia Reyes.

Leave A Reply

Your email address will not be published.