Onemarketer y Photio: emprendimientos con enfoque en la internacionalización

Actualmente, la tendencia en diversas pymes y startups es potenciar sus energías en abrir mercado en el extranjero, una meta que requiere de estrategia y dedicación. Así lo viven día a día dos entusiastas emprendedores que han experimentado los beneficios de la internacionalización.

Lograr abrir mercado en el extranjero se ha transformado en uno de los factores relevantes a la hora de potenciar el escalamiento y asegurar que tu proyecto crezca. Una visión que el ecosistema de emprendimiento entiende y razón por la que constantemente genera  instancias para apoyar este proceso a través de programas de soflanding, financiamiento por concursos, convocatorias, etc. 

Una oportunidad que requiere de cierta preparación, ya que para enfrentar a posibles inversionistas se debe tener clara la propuesta de valor del proyecto y otras tantas aristas a tener en consideración. Esta es la realidad que viven dos innovadores emprendedores que, si bien se encuentran en distintas etapas, convergen en entender y experimentar los beneficios de la internacionalización.

Onemarketer: estrategia y búsqueda constante de desafíos 

Este emprendimiento, que opera desde Viña del Mar, se ha dedicado a generar un puente tecnológico entre empresas y sus clientes, gracias a su plataforma web que ofrece servicio de televentas orientada a recibir o ejecutar llamadas a personas o compañías, con el fin de vender productos u ofrecer prestaciones específicas. Actualmente operan vía WhatsApp.

Su Director de Crecimiento, Rodrigo Díaz, cuenta que todo partió en 2015 gracias a un fondo PRAE de Corfo que ganó el fundador y actual CEO de la empresa, Max Celedón, quien desde antes ya venía con una clara visión de que la mensajería instantánea sería  clave como contact center para las empresas y sus clientes, “esto no es con un foco de community management. Aquí tú tienes un número único de empresa, te llaman 100 personas y caen a un puzzle de agentes. Max veía lo mismo, pero a través de redes de mensajería”, relata Rodrigo.

El desafío inicial que tuvieron fue enfrentarse al atraso tecnológico que presentaba la región de Valparaíso, ya que identificaron que algunas empresas se mostraban cerradas a incorporar nuevas metodologías de trabajo. Para ello, desarrollaron un mapeo de aquellas que sí estaban abiertas a innovar en base a la Curva de Adopción Tecnológica. Esta estrategia dio como resultado positivo a las telecomunicaciones, ya que la plataforma de atención de Onemarketer, que funciona en base a WhatsApp, atiende hasta 4 veces más clientes que de la forma tradicional (medio telefónico).

Una de las empresas con las que hicieron conexión fue con Wom, ya que su perfil se enmarca en adoptar nuevas medidas que le permitan irrumpir en el mercado de su rubro. Si bien en el equipo estaban orgullosos de su nuevo cliente en Chile, debían mirar al extranjero si querían crecer, ya que en el país no encontraron quienes estuvieran dispuestos al riesgo de la innovación.

Gracias a su buen desempeño con Wom, otras sucursales extranjeras de la empresa comenzaron a solicitar los servicios de Onemarketer, sumando un total de 15 países. En paralelo, el equipo logró captar a otras empresas de telecomunicaciones, una dinámica que, según Rodrigo, radica en enfocar la búsqueda de clientes que los desafíen tecnológicamente y así poder mejorar su funcionamiento como emprendimiento.

Photio: perfeccionamiento y adaptabilidad del modelo de negocios

Una experiencia similar, pero en etapa temprana, es la que actualmente vive Matías Moya, quien junto a su equipo desarrollaron Photio, una solución nanotecnológica (polvo) que se mezcla con pintura y combate la contaminación ambiental en grandes urbes. “La idea nació en 2016 en los laboratorios de Metalurgia de la Universidad de Chile y con un foco distinto al actual, ya que en un principio buscábamos resolver problemáticas de la minería a cielo abierto, como la inversión térmica y el polvo en suspensión”, explica su fundador.

El giro hacia el medioambiente en ciudades les resultó mucho más atractivo y sentían que podrían aportar mucho más al planeta desde esta perspectiva, por lo que el primer paso fue reestructurar el modelo de negocios y dedicarse a perfeccionar su solución en laboratorios. Este proceso duró dos años, tiempo en que solo contaron con financiación personal y de amigos que creyeron en su emprendimiento.

Finalizada esa etapa y listo su mínimo producto viable (MVP), el año pasado decidieron presentarse al concurso 100K LATAM en Argentina, una instancia que, además de ganar, les sirvió para generar redes con potenciales clientes. Ya en Chile, los llamados no se hicieron esperar. Una incubadora trasandina los contactó y ya esperan que Photio pueda abrir mercado en dicho país, “también nos contactaron de un instituto de Química en Alemania y ya estamos en la primera fase de apoyo, con lo que esperamos perfeccionarnos en marketing y posicionamiento”, relata con orgullo Matías.

Ambos emprendimientos de innovación tienen claro que su norte está en la búsqueda constante de la internacionalización para poder crecer, por lo que su próxima parada será Estados Unidos para conocer el ecosistema empresarial de Texas, una experiencia que les brindará el programa de prelanding Scale-Up Ventures de la incubadora 3IE y Velocity TX de dicho país. 

 

 

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