Carolina Silva, Directora de la DIE PUCV: “Nos falta creernos el cuento como región”

Conversamos con Carolina Silva para conocer más sobre su formación profesional y trayectoria laboral. Una mujer empática, alegre y conciliadora que hace tres años lidera una de las Direcciones relevantes del ecosistema emprendedor. Te invitamos a leer su perfil.

Carolina Silva Edwardsen tiene 30 años y estudió derecho en la Universidad Alberto Hurtado, Santiago. Desde pequeña le llamaba la atención la carrera y aunque durante su periodo universitario dudó respecto a terminar sus estudios, decidió continuar porque sintió que el título al que optaría le entregaría herramientas que no necesariamente le implicaría estar trabajando en un tribunal, detrás de un escritorio o con escritos; por el contrario, sintió que era bastante amplia como para desempeñarse en otras cosas, siempre desde la mirada del ámbito social y público.

Tras su decisión de continuar, su primera experiencia laboral vinculada a la carrera fue en una comuna con altos índices de vulnerabilidad en Santiago, donde se desempeñó en ámbitos relacionados a derechos de familia y causas de derechos de niños, un impulso por el servicio público que Carolina asocia al sello valórico y  formación que entrega la Universidad Alberto Hurtado.

El salto

Una vez que obtuvo su título como abogada y siempre teniendo claro que éste sería sólo una herramienta para el campo laboral que le interesaba, comenzó a buscar oportunidades de empleo que la llevaron a postular a Gen-E PUCV, una decisión que la llevó a radicarse en Valparaíso por primera vez.

“Yo primero estuve a cargo de Gen-E, la incubadora social de la PUCV, y creo que eso fue algo importante porque me permitió identificar que mi afinidad con el trabajo social estaba ligado al emprendimiento y la innovación porque consiste en lo que ya había identificado que me gustaba, que es tratar de contribuir en disminuir las desigualdades sociales y abrir acceso a oportunidades a quienes no han tenido la facilidad de tener una buena educación, empleo propio, etc”, comentó Carolina.

En la incubadora se desempeñó como gerente desde septiembre de 2015, cuando en el equipo sólo habían 3 personas, y desde Noviembre de 2016 asumió su actual cargo de Directora de la Dirección de Innovación y Emprendimiento de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (DIE PUCV). “A pesar de que era joven y no tenía tanta experiencia al asumir este cargo,  siempre he sentido el apoyo de la universidad en confiar plenamente en lo que he venido haciendo desde que comencé liderando la incubadora y hoy tomando una dirección”, explicó Silva.

Este importante desafío laboral para su vida y el ecosistema regional le ha significado estar disponible 24/7, porque se trata de un cargo de confianza de la vicerrectoría, tener conocimientos de distinta índole para poder relacionarse por una parte con profesores, académicos e investigadores que tienen sus doctorados y proyectos técnicos, y por otra,  con comunidades y un equipo compuesto por un grupo de personas con personalidades diversas.

Liderar

Carolina Silva es una de las pocas mujeres líderes dentro del ecosistema y nunca ha sentido que la miran extraño o discriminen por su género, pero sí ha debido enfrentar comentarios respecto a su edad y estatura. “Ha sido difícil a veces, sobre todo con instituciones más públicas que generalmente han sido lideradas por hombres que son mayores; entonces naturalmente me he visto envuelta en situaciones que son casi de trato paternal por llamarlo de alguna forma: ¡hola carolita!, como en diminutivo, ¡tan joven!, ¡qué chiquitita!, son algunos algunos ejemplos de los comentarios que me complican un poco”, sinceró la directora de la DIE PUCV.

Desde su rol como líder de la DIE siente que al ecosistema aún le falta confianza, colaboración espontánea, real y mostrar más temas vinculados a la innovación social “Nos falta creer y confiar en nuestras capacidades como región, yo vengo desde santiago y me doy cuenta, siento que debemos dejar de pensar que nunca estaremos a la altura de la región metropolitana , no es así, todo lo contrario, creo que tenemos mucho material y podemos incluso superar lo que hay en Santiago, pero tenemos ese síndrome que se refleja cuando llegan proyectos de afuera, a veces la idea es similar a un prototipo regional, pero su corporalidad y discurso  más rimbombante nos asusta y nos creemos en desventaja, nos falta creernos el cuento como región… y colaborar entre nosotros, por supuesto”, concluyó Carolina.

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