
Hace varios años atrás no tenía en mente el camino del emprendimiento. Quizás soñaba como muchos estudiantes situados en el mundo de la “creatividad” (diseño/publicidad/marketing) abrir una oficina o estudio de diseño y comenzar la ruta clásica de una agencia, pero no fue hasta muchos años después donde se hizo posible materializar este sueño, a gestarse para realmente llevarlo a la acción y convertirse en una idea viva y activa. Después de recordar un par de elementos, pensaba en lo que realmente gatilló esta idea y qué fue lo que hizo que tomara definitivamente la riesgosa ruta del emprendimiento.
Resumiendo un poco, son solo algunas ideas que quiero compartir con ustedes.
Al inicio fue reconocerme como usuario y hacerme preguntas del tipo: ¿Cuál es mi relación con las marcas y sus servicios? ¿Crear una marca en el mundo de los servicios, los productos o el marketing? ¿Qué nos hace diferentes? ¿Cómo y por qué lo solucionamos? ¿Cuál es nuestra propuesta de valor?
Al fundar y crear una idea de negocios o un emprendimiento es importante cuestionarse, dudar, potenciar, tener una clara perspectiva de trabajo, definirse como un facilitador, pensar claramente en el nivel de satisfacción de los usuarios, respirar y vivir tu idea. No como el último o el más perfecto proyecto, sino como un ente maleable, modificable, adaptable, de acciones dinámicas y soluciones efectivas.
Creo que este tipo de preguntas o reflexiones sobre lo que vas a iniciar, nos ayudarán a modelar en modo BETA nuestra idea o marca, el producto o servicio que perfilas, determinar el ámbito de gestación donde vas a iniciar la marcha. Siempre hay un espacio y se debe encontrar la brecha de la diferenciación efectiva.

Lo que sí es claro es que no tienes las recetas, ni la validación de los procesos al comenzar, siempre es un feedback abierto, donde siempre tienes la posibilidad de encontrar la punta de la innovación después de una serie de iteraciones (Hook Model).
Por:
Francisco Castillo
Director Creativo/Ejecutivo/Fundador
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