Para Waleska Castillo, Directora Regional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) “es fundamental acompañar a las mujeres en el proceso de su autonomía económica y que no vaya sólo desde el producto, sino que también se potencie su autonomía física y su autonomía en la toma de decisiones”, comenta.
“Queremos que para las mujeres no sea complejo insertarse en el mundo laboral, del emprendimiento o de los negocios. Que exista una transformación para esa mujer y que se libere para estar libre de violencia, que se pueda empoderar y que sepa que no está sola”, agrega.
-En ese sentido, ¿cómo es la relación de Sernameg con el emprendimiento?
-Nos vinculamos desde el Programa Mujer, Asociatividad y Emprendimiento (MAE), desde donde generamos convenios con municipios y que trabaja en conjunto con el Programa Mujeres Jefas de Hogar (MJH), que tiene dos líneas: la independiente y la dependiente. La línea independiente es la genera una alianza estratégica con el MAE, cuyo propósito es fomentar el reforzamiento de habilidades teórico/prácticas que aporten en el proceso formativo de las mujeres como emprendedoras o trabajadoras por cuenta propia. Hay un porcentaje de ellas que ejecutaron proyectos Fosis. Tenemos otra línea que es el trabajo con las asociaciones de mujeres productoras en la Región y en eso nos asociamos, coordinamos y establecemos alianzas con SERCOTEC, CORFO, SENCE, Ministerio de Economía y el Ministerio de Trabajo.
–¿También cuentan con Escuelas de Emprendimiento?
-Las Escuelas son el eje central del MAE. Trabajamos en red para poder acompañar esos procesos, pero además contamos con Escuelas de Emprendimiento. En estos momentos estamos iniciando el proceso de licitación para las Escuelas de este año y pronto vamos a subir al portal las bases, y estamos solicitando que quien se haga cargo de nuestras Escuelas sea una universidad sea nuestro ejecutor. En su implementación las escuelas consideran sesiones en que se fortalecen los canales de comercialización y el producto, así como su diseño para que pueda ser colocado en el mercado y que sea articulado en asociación con otras productoras. Hemos trabajado también con la posibilidad de poder exportar, articulándonos con mujeres que están en esa etapa. Esta escuela en particular nos permite llevar a un siguiente estadio a las mujeres de estos programas locales, quienes pasan por una evaluación y exponen sus productos para poder ser seleccionadas. En la región se considera, durante este año, un cupo de 100 mujeres emprendedoras.
–¿Además de talleres, ¿qué otros beneficios obtiene la emprendedora que forma parte de la Escuela?
-Las participantes no solamente tienen talleres electivos, sino que también terminamos con una muestra de los productos y un intercambio con otras regiones. Este año fuimos a La Araucanía y desde La Araucanía vinieron para acá. Estuvimos en Viña, afuera del mall Marina Arauco y nos fue súper bien. Además, hacemos ruedas de negocios, entonces es como un paquete completo. Ese ha sido una de las instancias que nos ha permitido empoderar mejor a las mujeres ofreciéndoles mayor autonomía. También se seleccionan mujeres para encuentros nacionales, por ejemplo, Mujer Productiva y Pueblos Originarios, Mujer Migrante, entre otras. Esto nos permite también abordar una gran diversidad de mujeres con distintas identidades culturales y locales.
-Existe un componente de género en estos programas…
-Evidentemente nuestros programas tienen el componente de género como centralidad en su ejecución, las mujeres participantes de este programa, deben ser capaces de identificar, en conjunto con las profesionales que las acompañan en su proceso formativo, cuales son las Brechas, Barreras e Inequidades que la afectan, además de identificar las potencialidades que tiene su emprendimiento. Posteriormente se continúa con un período de fortalecimiento de su negocio, revisando su cadena productiva, potenciando habilidades de ventas y costos de la producción. Además, este programa tiene componentes que permiten entregar elementos de deconstrucción de la cultura machista, en ésta a las mujeres se les encasillada en los procesos productivos en los servicios de entrega a la comunidad, perpetuando el rol histórico del cuidado, siendo el área de la economía con menor valorización y remuneración. Las mujeres emprendedoras exitosas, han comprendido que ser autónomas implica generar y administrar su dinero, desde allí la importancia de socializar el concepto de equidad de género, puesto que estar consciente de las barreras, brechas e inequidades por ser mujer, te permite fortalecer tu autonomía y asociarte para sortear en colectivo estos obstáculos comunes para todas .
-Además de la mejora en sus emprendimientos, ¿de qué manera esta Escuela transforma la vida de sus participantes?
-Indistintamente de que todas mejoran sus ingresos, lo que veo y valoro es el empoderamiento y autonomía de estas mujeres, no solamente en el tema económico, sino que están con actitud distinta frente a la vida. Son mujeres diferentes, más firmes, con convicciones. Nuestra sociedad es injusta con las mujeres y les pone muchas más barreras en el mercado laboral. Además, existe el prejuicio de que s eres empresaria es como si estuvieras jugando al negocio. Es más difícil incluso, siendo que son mejores pagadoras, pese a ello los sistemas financieros te revisan más, hay más cuestionamientos, existen más barreras para las mujeres que son emprendedoras, es por ello que requieren de los instrumentos del Estado para lograr estar en igualdad de condiciones con otros. Efectivamente hay una transformación de vida de las mujeres que participan de estos programas.
-¿Qué oportunidades existen en la región para emprendimientos liderados por mujeres?
-Tenemos la ventaja de tener universidades y la USM, por ejemplo, tiene un compromiso de trabajar con asociaciones de mujeres y publica el GEM con información que para nosotros es vital. Tenemos también las últimas medidas presidenciales que en nuestra región son estos dispositivos de asesorías a los empresarios, los Centros de Desarrollo de Negocios de Sercotec, que en la región están en Valparaíso, San Antonio, Quillota y en San Felipe. La Universidad Católica de Valparaíso también tiene su espacio, hace escuelas, formación y capacitación y tiene una línea particular en el tema de mujer y formación esa línea. También la Universidad de Valparaíso con su centro CFT, que tiene un capítulo especial para mujeres emprendedoras. Entonces tenemos la garantía de una región con universidades que están conectadas con el medio y en particular con las mujeres que están formando un negocio. Además, nuestro gobierno regional liderado por un Intendente que comprende la autonomía económica de las mujeres y orienta la política pública para allá, a través del gabinete económico. Existen oportunidades que las mujeres de la región han sabido tomar.
*Entrevista publicada en la edición #7 de la revista La Quinta Emprende, disponible en http://198.37.123.65/~laquinta/todas-las-revistas/


