Andrea Corvera es periodista, actual Subgerente de Formación y Networking del Instituto 3IE de la Universidad Técnica Federico Santa María y lidera la Red de Mentores de esta incubadora de negocios. Además, ha sido coordinadora de numerosos programas de fortalecimiento del entorno emprendedor y de capacidades emprendedoras.
En esta edición de la revista La Quinta Emprende conversamos con Andrea sobre su experiencia en cargos de liderazgo, la participación de mujeres en proyectos de tecnología, ingeniería e innovación, las oportunidades que entrega el ecosistema y los cambios culturales que tenemos pendientes como sociedad.

-¿De qué manera el Instituto 3IE ha abordado el emprendimiento liderado por mujeres?
-Para nosotros ha sido siempre un desafío y hemos tenido varias conversaciones respecto al tema del emprendimiento liderado por mujeres. Como Instituto 3IE pensamos que todos los instrumentos que están en el ecosistema son efectivamente muy buenos y son un incentivo al emprendimiento liderado por mujeres y no solo en el sentido de entregarles nuevos inputs a sus proyectos o al desarrollo de sus prototipos, sino también incorporar en sus equipos a mujeres que son profesionales. Si están los instrumentos, son incentivos y los aplaudimos, los promovemos y nos interesa que estén ¡ojalá haya muchos más! pero como Instituto no hacemos una diferencia especial en la promoción de éstos respecto a otros.
-¿Está cambiando el escenario? ¿Hay más mujeres desarrollando proyectos tecnológicos?
-Somos una incubadora antigua, ya tenemos 16 años en el mercado. Hemos visto que esa evolución ha sido un poco más rápida en los últimos años, pero antes no era así. Nosotros apoyamos emprendimientos de base tecnológica y desde nuestra experiencia, y mirando un poco el mercado, no solo nacional, sino también internacional, podemos observar que no es frecuente que el género esté vinculado a emprendimientos de este tipo, pero yo creo que eso va a ir cambiando con el correr de los años, de hecho, ya está cambiando.
-Y a nivel de Universidad, ¿se está haciendo algo?
-Se están haciendo cosas que son muy interesantes, como lo que se está haciendo a través del Proyecto Ingeniería 2030, donde se está trabajando en una línea especial dedicada a la formación de ciertas competencias en las ingenieras, principalmente las relacionadas con emprendimiento e innovación, pero esa es una deuda en la formación de la ingeniería en general, en ambos géneros. El tema es cómo entregas estas competencias a los ingenieros de manera transversal y desde que ingresan a la universidad. Ojalá lo hiciéramos desde que ingresan a kinder o primero básico, el desafío como país es cómo le entregamos estas competencias a nuestros niños y jóvenes. Pero volviendo al tema, lo que se está haciendo a través de Ingeniería 2030 para trabajar con las mujeres ingenieras es muy interesante, ya que sirve para promover el ingreso de mujeres a carreras de ingeniería y ciencias, y para empoderar a aquellas jóvenes que las están cursando, ya que igual hay que entender que todavía estamos en un escenario muy difícil para las mujeres, no podemos desconocer que el mercado de alguna manera ofrece menos oportunidades, los sueldos siguen siendo distintos, los cargos gerenciales o directivos ocupados por mujeres son menos, los porcentajes en los directorios son mucho menores, etc., pero eso sucede con mayor frecuencia en las industrias y organizaciones tradicionales, en la industria privada; en el ecosistema emprendedor, en general, el género no hace una diferencia, siento que los roles de hombres y mujeres se ubican de igual forma y las oportunidades son más o menos las mismas.

-¿A qué crees se deba el bajo número de mujeres en proyectos de innovación?
-Creo que hay un problema formativo desde la casa o desde el colegio, esto de que las niñas no van con la ciencia y la tecnología, con la ingeniería más dura, la informática o la electrónica. Yo lo veo desde la incubadora, donde sabemos que existe la visión de que la tecnología no está asociada a las mujeres. Corfo, nosotros como 3IE y otras organizaciones tratamos de revertir un poco esta situación, pero es un problema mucho más antiguo, se podría decir que es hasta histórico y pasa por un cambio cultural.
-¿Es posible este cambio cultural?
-Los cambios culturales se demoran, tienen que pasar varias décadas para que las generaciones más jóvenes sean las que hagan realmente estos cambios, que de alguna manera son cambios estructurales también. Por lo tanto, yo creo que todo lo que se está haciendo es súper valioso y sirve para que los niños y jóvenes tengan otra mentalidad. Yo te aseguro que los jóvenes de 15 y 17 años tienen una visión y relación con el uso de la tecnología y con la posibilidad de que las mujeres entren a carreras científicas y tecnológicas muy distinta a generaciones como la mía o generaciones intermedias, como la de los 25 o 27 años. Es un cambio increíble. Todo esto son influencias positivas. Veo que se están generando avances, entonces se puede, y me gustaría pensar que como país lo vamos a lograr. No sé cuánto nos vamos a demorar, pero la tendencia va hacia allá.
-¿Cómo ha sido la experiencia liderando grandes equipos?
-Yo fui jefa de prensa en esta universidad antes de llegar al 3IE. En ese tiempo, estaba el director general de comunicaciones y de ahí venía el jefe de prensa, que es un poco la estructura que tiene ahora y creo que he sido la única mujer que ha ocupado ese cargo hasta ahora. En esa oportunidad tuve que tomar una decisión: ser una jefa de prensa tratando de imitar a los hombres o liderar el equipo como Andrea. Tuve un equipo de prensa fantástico, pero con puros periodistas varones y esa fue mi primera experiencia liderando un equipo, además, yo era muy joven. Después llegué al 3IE y empecé a involucrarme en temas de emprendimiento, tuve que capacitarme en ésta y otras áreas. Lideré la Escuela de Emprendimiento Columbus y desde ahí empezamos a armar los equipos. La verdad es que no fue fácil al principio por tres condiciones: por ser mujer, por no ser ingeniero y por no ser sansana. Creo que tuve que demostrar muchas cosas. Pero con el correr de los años todo se fue dando más fácil, tuve y sigo teniendo la oportunidad de coordinar programas muy lindos, desafiantes y con equipos de hombres y mujeres muy comprometidos, y eso es muy gratificante.
-¿Y de qué manera has enfrentado este desafío?
-Yo creo que siempre es un desafío liderar equipos con hombres y mujeres con distintas disciplinas, pero a la vez siempre ha sido una buena experiencia. Ahora estoy liderando la Red de Mentores del 3IE, donde solo el 7% corresponde a mentoras, lo cual todavía es muy bajo. Pero esto es interesante también, porque nos presenta un nuevo desafío, cómo integrar a nuestra Red mujeres líderes en ciencia y tecnología que puedan entregar su experiencia a emprendedores que están partiendo.

*Entrevista publicada en la edición #7 de la revista La Quinta Emprende, disponible en http://198.37.123.65/~laquinta/todas-las-revistas/


